Entrada destacada

Libros de Juan Carlos Pazos desde 1€

  https://www.amazon.com/author/juancarlospazosrios “EL LABERINTO DE LOS AFECTOS” https://amzn.eu/d/9Hc7xoY “EL LIBRO VERDE (versión autoriz...

domingo, 9 de octubre de 2016

Los 50 mejores Western de la historia


http://cinemaadhoc.info/2013/02/los-50-mejores-western-de-la-historia/

CAH Western portada


He aquí una lista en la que observamos  las mejores películas de un género a través de los tiempos, en este caso pensando en un género que nació casi al mismo tiempo que el cine y que aún, pese a haber perdido la pujanza que tuvo durante varias décadas, sigue ofreciéndo nuevas y excitantes propuestas.
El Western es muchas cosas, una traslación de los cantares de gesta del medievo europeo a una joven América en busca de un pasado heroico, una narración que, buceando entre la leyenda y la historia, nos lleva al tiempo en que se forjó una nación y, sobre todo, un fascinante laboratorio donde se formaron algunos de los cineastas más importantes del Siglo XX, o es que ¿acaso se puede entender el cine sin John Ford, Howard Hawks o Anthony Mann?
Como siempre hay que incidir en que no se trata de sentar cátedra sobre las presencias, posiciones y ausencias en la lista, no es esa la intención y, seguramente, la de cada uno de vosotros será diferente a la que aquí se ofrece. Se trata más bien de acercar una serie de títulos  considerados indispensables a todos los amantes del género y del cine por extensión.
Os dejamos ya con la lista, al oeste muchachos, al oeste:

1. El hombre que mató a Liberty Valance (John Ford, 1962)

CAH El hombre que mató a Liberty Valance

2. Sin Perdón (Clint Eastwood, 1992)

CAH Sin perdón

3. Río Bravo (Howard Hawks, 1959)

CAH Rio Bravo

4. Incidente en Ox-Bow (William A. Wellman, 1943)

CAH Incidente en Ox-bow

5. Pasión de los fuertes (John Ford, 1946)

CAH Pasión de los fuertes

6. Hasta que llegó su hora (Sergio Leone, 1968)

CAH Hasta que llegó su hora

7. El bueno, el feo y el malo (Sergio Leone, 1966)

CAH El bueno, el feo y el malo

8. Río Rojo (Howard Hawks, 1948)

CAH Río rojo

9. Solo ante el peligro (Fred Zinnemann, 1952)

CAH Solo ante el peligro

10. Cielo amarillo (William A. Wellman, 1948)

CAH Cielo amarillo

11. Johnny Guitar (Nicholas Ray, 1954)

CAH Johnny Guitar

12. La diligencia (John Ford, 1939)

Hollywood's Greatest Year: The Best Picture Nominees of 1939

13. Murieron con las botas puestas (Raoul Walsh, 1941)

CAH Murieron con las botas puestas

14. Los valientes andan solos (David Miller, 1962)

CAH Los valientes andan solos

15. Tras la pista de los asesinos (Budd Boeticher, 1956)

CAH Tras la pista de los asesinos

16. Grupo Salvaje (Sam Peckinpah, 1969)

CAH Grupo salvaje

17. El Dorado (Howard Hawks, 1966)

CAH El Dorado

18. Raíces profundas (George Stevens, 1953)

CAH Raíces profundas

19. El último tren de Gun Hill (John Sturges, 1959)

CAH El último tren de Gun hill

20. La legión invencible (John Ford, 1949)

CAH La legión invencible

21. El tren de las 3:10 (Delmer Daves, 1957)

CAH El tren de las 310

22. Los profesionales (Richard Brooks, 1966)

CAH Los profesionales

23. Juntos hasta la muerte (Raoul Walsh, 1949)

CAH Juntos hasta la muerte

24. La muerte tenía un precio (Sergio Leone, 1965)

CAH La muerte tenía un precio

25. El hombre de Laramie (Anthony Mann, 1955)

CAH El hombre de Laramie

26. Horizontes lejanos (Anthony Mann, 1952)

CAH Horizontes lejanos

27. Fort Apache (John Ford, 1948)

CAH Fort Apache

28. Centauros del desierto (John Ford, 1956)

CAH Centauros del desierto

29. Tierras lejanas (Anthony Mann, 1954)

CAH Tierras lejanas

30. Cabalgar en solitario (Budd Boeticher, 1959)

CAH Cabalgar en solitario

31. Duelo de titanes (John Sturges, 1957)

CAH Duelo de titanes

32. Camino de la horca (Raoul Walsh, 1951)

CAH Camino de la horca

33. Winchester 73 (Anthony Mann, 1953)

CAH Winchester 73

34. La balada de Cable Hogue (Sam Peckinpah, 1970)

CAH La balada de Cable Hogue

35. El día de los tramposos (Joseph L. Mankiewicz, 1970)

CAH El día de los tramposos

36. Valor de ley (Joel & Ethan Coen, 2010)

CAH Valor de ley

37. Caravana de paz (John Ford, 1950)

CAH Caravana de paz

38. Los cautivos (Budd Boeticher, 1957)

CAH Los cautivos

39. Un hombre (Martin Ritt, 1967)

CAH Un hombre

40. Horizontes de grandeza (William Wyler, 1958)

CAH Horizontes de grandeza

41. Por un puñado de dólares (Sergio Leone, 1964)

CAH Por un puñado de dólares

42. Filón de plata (Allan Dwan, 1954)

CAH Filón de plata

43. Caravana de mujeres (William A. Wellmann, 1951)

CAH Caravana de mujeres

44. Río Conchos (Gordon Douglas, 1964)

CAH Rio Conchos

45. Pat Garrett y Billy The Kid (Sam Peckinpah, 1973)

CAH Pat Garrett y Billy The Kid

46. El hombre del oeste (Anthony Mann, 1958)

CAH El hombre del Oeste

47. El rostro impenetrable (Marlon Brando, 1961)

CAH El rostro impenetrable

48. El sargento negro (John Ford, 1960)

CAH Sargento negro

49. Misión de audaces (John Ford, 1959)

John_Wayne - the horse soldiers

50. Tres padrinos (John Ford, 1948)

CAH Tres padrinos

Arthur C. Clarke: 2001. Una odisea espacial


Odisea:

15 – Discovery

La nave se encontraba aún a sólo treinta días de la Tierra, pero sin embargo David Bowman hallaba a veces difícil creer que hubiese conocido jamás otra existencia que la del cerrado y pequeño mundo de la nave Discovery. Todos sus años de entrenamiento, todas sus anteriores misiones a la Luna y a Marte, parecían pertenecer a otro mundo, a otra vida.
Frank Poole confesaba tener los mismos sentimientos, y a veces había lamentado, bromeando, que el próximo psiquiatra estuviese casi a la distancia de ciento cincuenta millones de kilómetros. Pero aquella sensación de aislamiento y de desamparo era bastante fácil de comprender, y ciertamente no indicaba anormalidad alguna. En los treinta años desde que los hombres se aventuraron por el espacio, nunca había habido una misión como aquella.
Había comenzado, hacía cinco años, con el nombre de Proyecto Júpiter... el primer viaje tripulado de ida y vuelta al mayor de los planetas. La nave estaba casi lista para el viaje de dos años cuando algo bruscamente, había sido cambiado el perfil de la misión.
La Discovery iría a Júpiter, en efecto, pero no se detendría allí. Ni siquiera aminoraría su velocidad al atravesar el lejano sistema de satélites jovianos. Por el contrario, debería utilizar el campo gravitatorio del gigantesco mundo como una honda para ser arrojada aún más allá del Sol. Como un cometa, atravesaría rápida los últimos límites del Sistema Solar en dirección a su meta última, la anillada magnificencia de Saturno. Y nunca volvería.
Para la Discovery, sería un viaje de ida tan sólo, pero sin embargo, su tripulación no tenía intención alguna de suicidarse. Si todo iba bien, regresarían a la Tierra dentro de siete años... cinco de los cuales pasarían como un relámpago en el tranquilo sueño de la hibernación, mientras esperaban el rescate por la aún no construida Discovery II.
La palabra "rescate" era evitada cuidadosamente en los informes y documentos de las Agencias Astronáuticas; implicaba algún fallo de planificación, por lo que la jerigonza aplicada era "recuperación". Si algo iba realmente mal, a buen seguro que no habría esperanza alguna de rescate, a más de mil millones de kilómetros de la Tierra.
Era un riesgo calculado, como todos los viajes a lo desconocido. Pero después de medio siglo de investigación, la hibernación humana artificialmente inducida, había demostrado ser perfectamente segura, y esto había abierto nuevas posibilidades al viaje espacial.
No habían sido explotadas al máximo, empero, hasta esta misión.

Watchmen (Cómic)



Watchmen es una moderna historieta con millones de fanáticos y elogios bien ganados de la prensa y la industria del cómic. Hoy en día todavía es referencia conceptual hacia la realidad social, el fuerte cuestionamiento de las identidades personales y la verdadera finalidad de un superhéroe dentro de una sociedad utópica.
La obra de Alan Moore marca un antes y un después en cuanto al valor que aporta un cómic a la cultura general. Es decir: deja atrás el fantasioso mundo de una sociedad invadida por superhéroes ideales e inmortales, por una sociedad ficticia y hasta indeseable.
Hablar de “Watchmen” es hablar de la que probablemente es la mejor obra del género superheroico concebida hasta la fecha. Es hablar de un punto de inflexión en la historia del noveno arte. Es, por supuesto, hablar de la historia que cambió la concepción de los héroes enmascarados, antaño considerados para un público infantil o juvenil, dando paso a una nueva era en la que las tramas adultas y el realismo más áspero impregnarían las páginas de las conocidas a partir de entonces como novelas gráficas.
La historia se ambienta en 1985, cuando es asesinado Edward Blake, un superhéroe conocido como "The Comedian" que permaneció activo luego del Acta de Keene, documento que declara como ilegal a cualquier actividad superheroica (no más máscaras ni trajes). The Comedian y Dr. Manhattan son los únicos que pueden trabajar para el gobierno de los Estados Unidos.
La policía no hizo ningún intento por resolver el crimen. Es aquí cuando aparece el superhéroe Rorschach, quien sospecha que se trata de un acto de venganza y decide alertar a sus compañeros retirados: Dan Dreiberg (Nite Owl), Adrian Veidt (Ozymandias, quien supo aprovechar las ventajas de ser superhéroe y crear su propio imperio del marketing), Jon Osterman (Dr. Manhattan) y Laurie Juspeczyk (Silk Spectre). Estos se vuelven a reunir en el funeral de The Comedian, menos Rorschach y Silk Spectre. Desde ese momento, se conoce el pasado que tuvo cada uno con el difunto.
Por otra parte, está la historia de Dr. Manhattan –un hombre azul, alto y el único con poderes sobrehumanos–, quien adquirió sus poderes luego de quedar atrapado en una cámara de pruebas de física nuclear. Durante la trama, es invitado a la TV, donde es acusado de producir cáncer a sus antiguos colegas dentro de su laboratorio, lo que hace que lo exilien a Marte y comience una guerra política en la tierra. Este personaje nos muestra el lado contrario de un superhéroe, que en vez de implementarse como una solución de paz, resulta ser una arma nuclear potencialmente peligrosa para el estado y para el mundo en general.



De hecho, el tema de Dr. Manhattan en esta novela gráfica podría ser visto como un eufemismo para la Guerra Fría. Su historia se trata de un evento consecuente de la Guerra de Vietnam, donde el mundo teme un cataclismo nuclear y el temor que representa ante un potencial fin del mundo, el cual llega a estar bastante latente en esta trama.
La obra cuenta con un eje principal que Alan Moore usa para ir poniendo en marcha al resto de historias secundarias, las que realmente protagonizan el cómic. Estas historias secundarias se basan en las relacones personales entre estos y, siendo muy escuetos, creando algo semejante a lo que se podría decir un ensayo sobre los superhéroes: su función en la sociedad, sus perfiles psicológicos, sus problemas… De hecho, el propio Alan Moore declaró que “en muchos sentidos, más que tratar sobre un superhéroe individual o un grupo, este proyecto de libro trata sobre su mundo, cómo viven en él y las consecuencias que esto conlleva“. Y es que si algo contiene esta obra, es una dura y fuerte crítica social, llegando a reflejar mediante distintos recursos lo peor de esta. Esto, junto a la gran cantidad de temas que trata (la guerra y sus consecuencias, el poder, el determinismo…), hace que sea una obra de lo más completa que engloba en su historia las diversas temáticas de forma brillante, haciendo que realmente Watchmen sea algo más que una novela gráfica, que este concepto quede ridículo para todo lo que quiere expresar.
Alan Moore ideó esta historia como crítica al concepto de los superhéroes, cambiando por completo la forma de verlos. Para su obra magna (con permiso de “V de Vendetta” y alguna otra más), quiso usar a los personajes de la entonces recién adquirida por DC Comics, Charlton Comics, aunque debido a que en su historia muchos de esos héroes iban a quedar tocados de una forma u otra, el editor Dick Gordiano convenció a Moore de crear personajes nuevos. Así es como nacieron Rorschach, Búho Nocturno, Espectro de Seda, Dr. Manhattan, Ozymandias y el Comediante.
Entre los temas tratados, que no son pocos, están la forma de abordar la temática superheroica y el endiosamiento que hace la gente de estos ídolos, hasta que pierden la fe en ellos y se convierten en mitos caídos. Al fin y al cabo, si hay algo que le guste a la gente más que crear héroes, es destruirlos y verlos caer. Es debido a este nuevo enfoque de los superhéroes y al ámbito social más crudo y decadente, bastante más similar al de nuestra realidad que en cualquier otro cómic anterior, que la frase desde la que parte la novela gráfica es una traducción de la frase del latin “Quis custodiet ipsos custodes?” (“¿Quién vigila a los vigilantes?”) de las sátiras de Juvenal.
Watchmen 

El fin de la civilización, una guerra fría quasi interminable, el reloj del fin del mundo, las teorías conspiratorias o incluso el relativismo moral de las personas son otros temas que se abordan inteligentemente y que se incluyen en la historia de forma natural, construyendo una trama rica y llena de matices, que aún hoy sigue a la orden del día y es considerada como la mejor historia de superhéroes escrita jamás.
Cada personaje de esta novela entra en un túnel de conflicto personal, en el que muchos aspectos filosóficos, psicológicos y sociales se suman a la trama.
Ante una historia tan bien hilada que llega a una conclusión impactante e inesperada (que no desvelaremos por si aún hay alguien que no la conoce), solo podemos añadir que Alan Moore se ha consagrado como uno de los mejores guionistas que ha dado la industria del cómic en toda su historia. Por méritos propios, ha sabido innovar y añadir elementos nuevos a un género que estaba algo desgastado en la década de los ochenta, insuflándole al cómic una vitalidad renovada de la que aún hoy en día goza.
Si tuviéramos que usar una única palabra para definir a “Watchmen”, sería sin duda imprescindible. Pocas obras a lo largo de la historia, dentro o fuera del mundo del cómic, pueden presumir de una homogeneidad de crítica positiva tan abrumadora.
 A esto último contribuye también el dibujo de Gibbons, un maestro a los lápices, que intentó innovar para no caer en convenciones típicas del género superheroico, ofreciendo algo más parecido a lo que se hace en el cine con los storyboards. Ausencia de onomatopeyas, escenas de lucha más viscerales y realistas aunque menos dinámicas y un homenaje al estilo de dibujo del cómic de superhéroes clásico son sus señas de identidad más características, todo ello conjuntado de forma magistral con una dosis de realismo de la que carecía el medio hasta entonces. Sus dibujos, tremendamente detallistas y expresivos, se encuentran coloreados por John Higgins, quien completa este trío de ases con sus colores inteligentemente usados manteniéndose la alta calidad marcada por sus dos compañeros. La narrativa del dibujo se combina a la perfección con la excelente e inigualable prosa de Moore, haciendo que la historia fluya por las viñetas, predispuestas de esa forma a propósito para conseguir una mayor sensación de sorpresa e innovación.

 Una obra completa para analizar los arquetipos de los superhéroes. Incluso se puede ver como un homenaje a la existencia de estos personajes, a la vez que critica su existencia. No contaremos toda la historia porque es 100% recomendable de leer, disfrutar y conservar lo aprendido.

 

Redactado basandose en los siguientes artículos:
http://www.vix.com/es/btg/comics/4958/por-que-watchmen-es-una-genialidad-del-mundo-de-los-comics
http://blogdesuperheroes.es/resenas-watchmen
http://www.lacasadeel.net/2012/12/watchmen-comic.html