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martes, 20 de enero de 2015

La cocina se va de viaje

Los chefs trotamundos, la investigación sobre los productos locales, la cocina fría y la consolidación de las mujeres en los fogones son algunas de las tendencias culinarias que bullirán en el congreso Madrid Fusión

http://elviajero.elpais.com/elviajero/2015/01/15/actualidad/1421319898_278181.html

El nuevo restaurante StretXO, de David Muñoz, abierto el pasado fin de semana en El Corte Inglés de Serrano. / Alfredo Arias-Horas
"Todo lo que ves se lo debo a los espaguetis”. Un mito global, Sophia Loren, para un recuerdo local. Su frase enlaza con el leitmotiv de Madrid Fusión 2015: Cocinas viajeras. El encuentro internacional de gastronomía se celebrará en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid del 2 al 4 de febrero y contará este año con nombres como Akrame Benallal, el chef revelación de la cocina francesa, de origen argelino, o Fina Puigdevall, la chef catalana que apuesta radicalmente por la cocina de kilómetro cero (su restaurante, Les Cols, tiene huerto y gallinero propios).

Jari Vesivalo, jefe de cocina de Olo (Helsinki, Finlandia)
"Vamos hacia una cocina más aventurera y restaurantes más informales”, dice Marina O’Loughlin (@MarinaOLoughlin), crítica gastronómica del periódico británico The Guardian. Los cocineros entregados a la fusión, como David Muñoz, cautivan tanto como aquellos que investigan en las raíces locales, como el finlandés Jari Vesivalo. De las empanadillas de atún rojo con curri ahumado, creación del chef madrileño para su último local de StreetXo en Madrid (abierto el pasado fin de semana), a las bayas marítimas de Merimasku que llegan a las mesas del restaurante Olo de Helsinki. Expansión y recogimiento. Innovación y tradición. Una dualidad que se colará en los escenarios de la decimotercera edición de Madrid Fusión.
“Viajan las personas, los productos, los cocineros, las recetas… La cocina tiende hacia un gran mestizaje con matices”, dice José Carlos Capel, crítico gastronómico de EL PAÍS y organizador de este congreso que convertirá Madrid en un hervidero de innovación culinaria. Otras tendencias en plena ebullición este año serán la cocina fría y el aumento de mujeres en los fogones. Según se acerca la cita madrileña, los chefs van descubriendo algunos secretos de sus ponencias en Twitter (con #MFM15 y @madridfusion). Comienza el espectáculo más sabroso.

Trotamundos



Comedor de China Chilcano, en Washington, novedad del chef español José Andrés, que cuenta ya con 22 restaurantes en Estados Unidos.
“Los chefs trotamundos son tendencia”, dice Marina O’Loughlin. Y cita dos ejemplos: el danés René Redzepi, quien ha trasladado durante un mes la cocina de su célebre Noma a un hotel de Tokio (hasta el 14 de febrero), y el italiano Carlo Cracco, que participa en un espacio gourmet de las galerías Harrods de Londres. La cocina española también está de viaje. Al hilo del éxito de algunos pioneros como José Andrés, que triunfa con tapas en Estados Unidos, surgen otras nuevas propuestas. “Estamos conquistando Reino Unido a través del paladar”, dice Marcos Fernández, creador de Ibérica London, una firma con cinco restaurantes de comida española en este país y planes para abrir otros tres.

David Muñoz en su nuevo restaurante StretXO en la calle Serrano de Madrid. / Alfredo Arias
Jorge Ordóñez, uno de los mayores exportadores de vino español a Estados Unidos, coincide: “Estamos cada día presentes en millones de mesas estadounidenses con nuestros caldos, y eso lleva a que haya interés por otros productos, como el queso o los embutidos”. El laureado David Muñoz (tres estrellas Michelin) ha iniciado la expansión de su marca StreetXo (que acaba de abrir local en El Corte Inglés de Serrano, en Madrid) con una sucursal en Londres, a la que seguirán otras en Nueva York y Singapur. Mientras, cocineros como Ramón Freixa o Paco Roncero (ambos con dos estrellas) han abierto restaurantes en Colombia (cuya cocina es, por cierto, invitada especial este año en Madrid Fusión).

Sabores cercanos


El chef Dani García.
Las regiones y ciudades invitadas a la cita madrileña trazan un mapa de innovación culinaria. Helsinki, por ejemplo, se cristaliza como un nuevo destino gastronómico que se suma a la ola de la pujante cocina nórdica, comandada por Suecia y Dinamarca. “Hay muchos nuevos restaurantes en la capital finlandesa y se nota que algo se está moviendo. También han aparecido nuevos cocineros que están haciendo una cocina muy pasional”, explica Jari Vesivalo, del restaurante Olo, que traerá a Madrid Fusión los sabores más típicos de Finlandia, de diferentes bayas silvestres a la carne de reno.

Uno de los platos inspirados en el recetario andalusí creados por Paco Morales para Noor, de próxima apertura en Córdoba. / Juan Carlos Francés
Su apuesta es convertir los ingredientes locales en un viaje sensorial. “Lo local sigue muy de moda, con chefs criando abejas en sus tejados y huertos propios para cultivar sus ingredientes. Pero la gente se está empezando a aburrir de menús con explicaciones tan exhaustivas que se supone que debes conocer hasta el nombre de la vaca que te comes”, dice la crítica de The Guardian.

Eneko Atxa en plena preparación de platos.

Tradición e innovación

China, país invitado, aporta su historia de más de 5.000 años, que se renueva al ritmo de cocineros como Da Dong. “Lo moderno es una extensión de la tradición, por lo que la cocina tradicional es siempre una buena base para tener éxito al innovar”, señala el chef asiático, que ha revolucionado la manera de hacer el pato laqueado y usa ingredientes como el jamón ibérico. El chef Paco Morales corrobora esta idea desde Córdoba, donde próximamente abrirá su nuevo restaurante, Noor. “La cocina andalusí tradicional es el mejor punto de partida posible para elaborar propuestas nuevas”, dice.

Suaves helados


Tomate nitro del chef Dani García, que se puede degustar en su resturante de Marbella (Málaga)
Otro movimiento en auge es la cocina helada. “Desde que llegó el nitrógeno líquido, los cocineros de vanguardia han estado investigando esta técnica. Ahora hay un refinamiento en los helados, que forman parte del plato y se convierten en un ingrediente más”, señala José Carlos Capel. Como ejemplos, las creaciones de Eneko Atxa en Bizkaia (tres estrellas Michelin y la entrada española más pujante en la lista de las mejores 50 cocinas del mundo según la revista Restaurant) y Dani García en Marbella (dos estrellas). Y para dulces, en el aeropuerto londinense de Heathrow, en el Perfectionist’ Café de Heston Blumenthal, se pueden degustar los nitrohelados creación del chef, que usa una técnica de congelación rápida a -196ºC para conseguir una cristalización fina y, por tanto, una textura muy suave.

Mujeres chef


Interior del restaurante Les Cols, en Girona.
Las cocineras desembarcan con fuerza en Madrid Fusión: Elena Arzak (San Sebastián), María José San Román (Alicante), Elena Lucas (Soria), Myrna Segismundo y Margarita Florés (Filipinas). “Aunque no me gusta diferenciar entre chefs hombres y mujeres, es verdad que en la alta cocina hay cada vez más mujeres”, dice Fina Puigdevall, quien cuenta que otra mujer, su madre, fue fundamental para poner en marcha su restaurante en Olot (Girona), con dos estrellas Michelin. Elena Lucas, del restaurante La Lobita de Navaleno (Soria), que luce este año su primera estrella en la Guía Michelin, hablará en Madrid de setas y dulces. Y la investigadora Marta Miguel presentará una técnica capaz de extraer el aroma y las partículas antioxidantes de alimentos en una ponencia que funde ciencia y gastronomía.

El arco del Pacífico

Cuando los españoles llegan a América en 1492 se inicia un colosal intercambio gastronómico que parte de Andalucía —lugar de encuentro culinario entre las culturas cristiana, judía y musulmana—; cruza luego a Filipinas por la ruta denominada “nao de China” (que partía de México), para traer de vuelta ingredientes asiáticos, y se detiene en China y Japón, con sus recetas milenarias. Vuelve a México, donde deja escabeches que se convierten en cebiches; pasa más tarde por Colombia, y retorna a España con nuevas influencias y productos. Los viñedos de California también surgieron en estos trayectos: los introdujo allí el misionero mallorquín Junípero Serra. Madrid Fusión homenajea este año las cocinas del arco del Pacífico, marcadas por las consecuencias culinarias de aquellos viajes pioneros, con chefs invitados de Colombia, México, Filipinas, China y Japón.
FINA PUIGDEVALL - Les Cols (Olot, Girona)

La fuerza ancestral del alforfón


La chef Fina Puigdevall, jefa de cocina de Les Cols (Girona).
En ocasiones no hace falta ir muy lejos para hallar el camino. Basta mirar al suelo. La chef Fina Puigdevall (Olot, 1963), que ha convertido la masía familiar al pie de los Pirineos en restaurante, apuesta por los productos locales. En esta zona, La Garrotxa (Girona), crece el alforfón, una planta herbácea similar a los cereales que había caído en desuso. La cocinera la ha recuperado para sus farinetes,una especie de papilla tradicional, para elaborar una harina distinta y de una textura muy agradable que usa en diferentes platos. El alforfón, que centrará la intervención de la chef en Madrid Fusión, casi no se usa en España, pero sí en Rusia y China.
La catalana define su estilo como una cocina de paisaje. Su restaurante, Les Cols, es un espacio de vítrea ligereza minimalista proyectado por el estudio RCR Arquitectes. Se encuentra entre dos volcanes, rodeado por huertas. De hecho, el menú degustación de Les Cols se denomina Huerto y Gallinero. “Hemos ido radicalizando el discurso cada vez más para utilizar solo los alimentos que nos da el entorno; por eso hemos recuperado el alforfón, que ahora ya se usa en más restaurantes de la zona”, comenta Puigdevall. “También tenemos gallinas, que pueden verse desde la mesa del restaurante. Cocinamos los huevos a baja temperatura y los servimos fríos con una mahonesa de aceite de lata de atún, lo que le da sabor a mar”, añade.
Esta apuesta por lo local supone que no utiliza pescado fresco, ya que no hay puerto cerca, sino solo aquel que está enlatado o salado, como el bacalao, los arenques o las anchoas. “Así se ha hecho siempre en La Garrotxa: cuando no se tenía convencimiento de que el pescado era fresco, se sustituía por pescado enlatado”, explica Puigdevall. Con esta premisa, elabora su celebrado arròs de pagès con calamares de lata acompañado de escarola.
Web: http://www.lescols.com/
ZHEN XIANG DONG -  Da Dong (China)

El mago del pato laqueado


El cocinero chino Da Dong, renovador del pato laqueado.
Las recetas de la milenaria cocina china están viviendo una profunda renovación de la mano de cocineros como Zhen Xiang Dong, conocido como Da Dong (el Gran Dong). El chef ha conseguido reinventar algo tan típico como el pato laqueado, un auténtico símbolo de esta cultura culinaria. “El método tradicional para asar el pato ofrece un resultado demasiado graso, con lo que la gente no puede disfrutar todo su sabor. Decidí hacer pruebas y al final inventé una nueva manera para asar el pato de una forma menos grasienta y mucho más crujiente”, cuenta.
El chef, que ha fusionado la cocina tradicional de su país con la cocina occidental de vanguardia, usa el jamón ibérico en algunas de sus creaciones, como el rollito de arroz envuelto en lonchas de jamón al estilo de los dumplings, una especie de empanadillas chinas. En otra lo sirve en forma de bocadillo con envoltorio vegetal, relleno de arroz y con trozos de melón. “El jamón es un ingrediente maravilloso”, dice. Esto no significa que no haya suficiente material para innovar en China, sino todo lo contrario. “La comida china tiene una gran calidad y variedad, pero la mayoría de la gente fuera del país solo conoce una pequeña parte. Es un país gigantesco con 5.000 años de historia y hay muchísimo que aprender sobre su comida”, dice.
Zhen Xiang Dong cuenta con cinco restaurantes en Pekín y considera la cocina cercana a lo sobrenatural, con la técnica y el estudio como aliados. “Recuerdo que cuando mi padre cocinaba era el momento más mágico. Él podía hacer que una berenjena supiera a carne y yo encontraba esto asombroso. Por eso, para mí, cocinar es como hacer magia, y yo quiero ser un mago igual que lo era mi padre. Cada vez que estoy entre fogones siento que puedo hablar con él”, dice.
Web: www.dadongdadong.com/en
PACO MORALES - Noor (Córdoba)

Recetas andalusíes del siglo XXI


El cocinero Paco Morales, que pronto abrirá Noor en Córdoba.
¿Es posible viajar a nuestro pasado gastronómico andalusí? Paco Morales, de 33 años, está convencido de que sí. Por eso, desde hace año y medio, se ha embarcado en un proyecto “ilusionante e innovador” que consiste en recuperar la cocina andalusí de una manera pura, para luego reinventarla con un toque moderno. Su equipo, de la mano de la historiadora Rosa Tovar, está llevando a cabo una labor de revisión de textos y manuscritos antiguos para buscar desde recetas de la Andalucía medieval hasta técnicas de cocción o métodos de conservas de la época, como ahumados o salazones.
“Andalucía es un lugar de paso entre dos continentes y por eso ha recibido influencia cultural de muchas civilizaciones”, explica Morales, que asesora los restaurantes Al Trapo (Madrid) y Torralbenc (Menorca). “Las raíces árabes venían acompañadas de influencias persas, egipcias, griegas y de las grandes culturas culinarias del Mediterráneo”, añade. Esa mezcla se nota en algunos detalles. El cilantro, por ejemplo, ha llegado a la cocina europea porque se usa mucho en el sureste asiático, mientras que aquí era desconocido; sin embargo, los andalusíes ya lo utilizaban en el siglo XV. Por eso en algunos patios andaluces siguen existiendo plantas de cilantro, pero su uso se había perdido hasta ahora. La expulsión de los moriscos y los judíos supuso que esa gran cocina quedara soterrada.
“Recuperamos aquellos platos para considerarlos un punto de partida con el que elaborar nuestras propuestas. Por ejemplo, elaboraremos un sorprendente cuscús de cerdo ibérico mostrando así en qué consiste la mezcla cultural”, dice Morales. Eso será en mayo, cuando está previsto que abra Noor (luz, en árabe), su nuevo restaurante en Córdoba. “Con toda la información que estamos recogiendo, podríamos crear platos durante 15 años”, aventura.
Web: noorrestaurant.es
JARI VESIVALO -  Olo (Helsinki)

El empuje escandinavo


Plato elaborado por el chef finlandés Jari Vesivalo, de Olo.
“Un almuerzo no es solo comida y bebida, es una experiencia emocional”, dice Jari Vesivalo, uno de los tres chefs finlandeses que desembarcarán en Madrid Fusión a principios de febrero y que han convertido a Helsinki en un nuevo gran destino culinario. Su ingrediente fetiche es el reno. Lo prepara ahumado en un plato con algunos alimentos que comen estos animales, como hierbas, enebro, cebollas, champiñones y arándanos. Otra de sus creaciones emplea un corazón de reno que seca y mezcla con gachas de sémola.
“La cocina finlandesa tiene un gran cuidado con los productos, intentamos controlar todo el proceso y averiguar de dónde viene la carne y la verdura y cómo han sido tratados y recogidos. Además, respetamos mucho los alimentos de temporada, que cambian mucho de invierno a verano”, explica Vesivalo. “Nuestra cocina es bastante básica. No usamos especias, únicamente sal, y cuidamos mucho los sabores. Por ejemplo, usamos bayas en lugar de limones. Y, por supuesto, estamos abiertos a productos de otros lugares cercanos como Noruega”, añade. Las bayas protagonizan varios de sus postres, como un sándwich de helado con té de bayas o un chocolate blanco asado con este fruto.
Su restaurante, Olo, ofrece “un viaje sensorial a través de los sabores nórdicos”, que consiste en un menú degustación de entre 15 y 17 platos, cada uno de los cuales escoge lo mejor de la tierra y del mar y trata de reflexionar sobre la idiosincrasia nórdica. El chef admira que “los cocineros españoles no le tienen miedo a nada y elaboran los platos que desean”, mientras reconoce que a la cocina finlandesa le queda mucho camino por recorrer. “No hay muchos restaurantes finlandeses fuera de Finlandia, y no creo que esto vaya a cambiar a corto plazo. Los italianos pueden hacer su comida en cualquier parte porque la mayoría de los ingredientes, como la harina, los tomates o el queso, se pueden encontrar en casi todos los países. La comida finlandesa tiene ingredientes más específicos y, además, somos muchos menos, por eso es más difícil de exportar”, concluye.
Web: olo-ravintola.fi
AKRAME BENALLAL - Akrame (París)

Dos estrellas en tres años


El chef francés Akrame Benallal, con dos estrellas Michelin en tres años.
“Hay que alimentar las ambiciones más grandes pero no olvidar nunca de dónde se viene”. Con esta máxima, Akrame Benallal ha irrumpido de manera fulgurante en el exquisito panorama culinario de París, logrando dos estrellas Michelin en solo tres años y convirtiéndose en serio candidato a la tercera. El chef, nacido en Francia, pasó los 13 primeros años de su vida en Argelia, de donde recuerda los tomates que preparaba su madre y sus platos sencillos pero muy sabrosos. Con esos elementos elabora una ensalada con tomate, sandía y albahaca.
La cocina de Benallal, creativa y sutil (se formó, entre otros, con Ferran Adrià), mantiene reminiscencias de aquellos orígenes para renovar la gastronomía francesa y sorprender con sus platos, como la chuleta entreverada de grasa con reducción caramelizada de mostaza a la antigua, o la langosta marinada con cerveza, mantequilla de limón y granada. Su labor entre fogones consiste en mantener su identidad y dejarse llevar por la intuición. Su idea es que la cocina es como la vida, evoluciona, “pero no es necesario reinventar la rueda”, declaró el chef durante un festival gastronómico celebrado en Bangkok. Por eso, al abrir un segundo restaurante en Hong Kong no ha fusionado las culturas culinarias de ambos países, sino que ha mantenido allí su cocina puramente francesa. Mientras, su local en París propone dos recorridos gourmet y un menú de tres platos que cambia cada día.
Web: http://www.akrame.com/
MARCOS FERNÁNDEZ Y NACHO MANZANO  - Ibérica London (Reino Unido)

Virutas de jamón en Londres


Local de Ibérica London en Canary Wharf (Londres).
“La marca España es, básicamente, el fútbol y la gastronomía”, dice Marcos Fernández, creador de Ibérica London, una cadena que ya cuenta con cuatro establecimientos de alta cocina en Londres, uno en Manchester y planes para extenderse por otras ciudades de Reino Unido en 2015. “España es un portento gastronómico y tiene que estar exportando su cultura culinaria por todo el mundo, y quienes vivimos fuera tenemos la obligación de echar una mano para que se nos conozca más”, añade.
Sus restaurantes cuentan con un diseño interior cuidado y, además de comida española de calidad, ofrecen presentaciones de productos ibéricos, desde cochinillo a cordero lechal, pasando por vinos y jamón, plato estrella para los británicos. “España es un productor excelente de alimentos, de técnicas, de vinos, pero hemos sido muy tímidos a la hora de contarlo, mientras que los italianos vendían nuestro aceite de oliva por el mundo. Esa timidez aún existe hoy, pero poco a poco nos hemos ido lanzando más”, señala.
El chef Nacho Manzano, dos estrellas Michelin en Casa Marcial (Asturias), comenzó asesorando a Ibérica London y después pasó a ser uno de sus socios de referencia. “Cuando montas un negocio no piensas en la marca España, pero lo cierto es que estamos ayudando a moverla fuera, igual que hacen otros cocineros españoles”, dice Manzano. En su propuesta en Reino Unido sirven platos típicos de calidad, como croquetas, tortilla de patata, calamares... “Hacemos tapas con un gran sabor, con mucho guiso detrás, y en pequeñas cantidades, buscamos tapas profundas pero con mucho fondo de cocina”, añade el asturiano. Un ejemplo de cómo en la última década las estrellas de la cocina española han salido de las fronteras del país.

lunes, 3 de febrero de 2014

El placer de la minihamburguesa en A Coruña

Tres locales de la ciudad gallega donde la minihamburguesa es un plato gourmet


La Mc Pulpiño de la Taberna Gaioso. / Margarita Lázaro
El reinado de los calamares, las croquetas, la tortilla, el pulpo y la zorza ha terminado. Desde hace tiempo las cartas de los bares de tapas de A Coruña han empezado a incorporar nuevos y más elaborados pinchos a su oferta, y todos coinciden en incluir la minihamburguesa como uno de sus aperitivos estrella.
Atrás han quedado aquellos años en los que la hamburguesa era considerada comida basura. Hoy se trata de servir carne de primera calidad acompañada de pan artesano y otra combinación de ingredientes que la convierten en un producto (casi) gourmet.
Comedor de Alma Negra, en A Coruña. / www.grupodesarrolla.es
En A Coruña abundan los locales que ofrecen la versión miniatura de este apetitoso plato y cada uno cuenta con una fórmula original que marca la diferencia respecto al resto. Las hay de carne y también de pulpo. Las hay con huevo de codorniz o crema de cacahuete. Y algunas se sirven acompañadas de patatas paja. Conocer todas estas variantes requiere empeño y ganas de comer. Porque la ruta coruñesa de las miniburguers incorpora constantemente nuevas paradas. Éstas son tres de obligada visita.
1

Alma Negra

Hasta cuatro minihamburguesas diferentes se pueden probar en el Alma Negra (Calle Barrera, 13; (+34) 881 91 25 44), junto a otros platos como el raxo y los saquitos de pollo. La minihamburguesa se presenta en forma de tapa o surtido gourmet. El pincho incluye dos miniburguers de ternera gallega con queso cheddar y cebolla caramelizada, mientras que la ración ofrece cuatro modalidades distintas. Son la clásica de cebolla caramelizada cheddar, otra con rulo de cabra y mostaza, una con lechugas varias y alioli y por último una de queso de Arzúa y beicon crujiente. Todas están hechas con bollos de pan gallego. El precio de la tapa es de 5,5 euros, el surtido cuesta 10.
2

Taberna Gaioso

El nacimiento de la Mc Pulpiño de la Taberna Gaioso (Plaza España, 15; (+34) 981 21 33 55) fue fruto de la casualidad. Un error hizo que una bandeja de horno cayese sobre las que iban a ser unas albóndigas de pulpo convirtiéndolas en una especie de hamburguesitas. Hace año y medio de aquel hecho fortuito y tanta ha sido la aceptación de la minihamburguesa de pulpo que no se ha movido de la carta desde entonces. La Mc Pulpiño está hecha en pan de hamburguesa y va aderezada con tomate, lechugas varias y una emulsión de aceite oliva virgen extra. Además se sirve con cachelos (patata cocida gallega) fritos. Su precio es de 3,5 euros.
3

La Mantelería

La barra de este local es como un escaparate donde elegir entre 15 pinchos diferentes, incluida la minihamburguesa. Lleva en carta casi cuatro años y empieza a quitar protagonismo a otras tapas. La hamburguesita de La Mantelería (Calle de la Mantelería, 3; (+34) 881 89 36 33) está hecha con ternera adobada y lleva rúcula, tomate al horno y pan de cereales. El local es pequeño (solo tiene cinco mesas) pero merece la pena intentar conseguir una y probar también otros pinchos como la falsa lasaña de calabacín o los pimientos rellenos. La minihamburguesa cuesta 1,80 euros.

jueves, 28 de febrero de 2013

Bares buenos, bonitos y, de momento, baratos

Vidas Licenciosas

Juan Capeáns

28 de febrero de 2013 a las 0:46
Algo se está cociendo en Compostela, y no es precisamente un centollo de kilo y medio. El viejo local de la cocinera Toñi Vicente ha vuelto a llenarse de gente, ahora bajo el nombre de La Industrial, un atractivo bar de vinos, cañas y tapas que sirve unas copas bastante ricas; Kunsthalle, el local nocturno de moda, también ofrece por el día originales bocados sobre trozos de pizarra, que acompaña con obras de arte, música en directo y animadas retransmisiones deportivas; A Nave de Vidán, por seguir con ejemplos de negocios abiertos en los últimos meses, tiene su propia línea de trabajo, generando eventos alrededor de la cocina para atraer clientela; y Marcelo Tejedor, el restaurador con más talento de la ciudad y con importantes conexiones internacionales, se va a reinventar en cuestión de semanas como taberna gallega con aires orientales, sin las ataduras del menú y las reservas previas. Todo esto tiene un nombre: tendencia. Utilizo esta palabra en el sentido técnico del análisis del mercado, en este caso hostelero, y no como expresión para incluir todo lo que parece moderno, enrrollado o de un gafapastismo subido. Los nuevos locales de Santiago están mudando el formato tradicional, en una baja forma alarmante, y empiezan a explorar fórmulas más cercanas a un público que ya no está dispuesto a sentarse en una silla mullidita y esperar por decreto un rejonazo de al menos 50 euros por persona, así no quepas por la puerta al salir.
Carlos Montilla y David Barro, del Kunsthalle
El fenómeno es interesante, porque las últimas aperturas tienen un inequívoco sabor local y están atrayendo por igual a una clientela de diferentes edades, de corte urbano, pero sin atender a los clichés de sofisticación o de alta capacidad adquisitiva con los que se identifican este tipo de lugares en las grandes capitales. Detrás de estos negocios están empujando con ganas santiagueses de entre 30 y 40 años que están sabiendo captar la atención de sus vecinos, que sufrían atrapados en las cartas turísticas de los calamares, la empanada y el marisco (según mercado) y los escaparates-frigorífico con pulpos desparramados sobre una jarra de cerveza, que todavía quedan. Entre esa oferta trasnochada y los lounge bar, los espacios chillout y otras gilipolleces importadas sin criterio alguno había un hueco más auténtico y autóctono que han ido cubriendo negocios modestos pero entusiastas como O Curro da Parra, Abastos 2.0, La Cavita o A Moa, en los que se podrá comer y beber mejor o peor, pero que están creciendo en el oficio de la mano de sus clientes y que ofrecen, de momento, precios razonables. Difícilmente estos gastrobares, neotascas, tabernas contemporáneas o como se quieran etiquetar ellos mismos van a colgarse del pecho estrellas Michelin, ni van a perpetuarse los cerca de cien años de vida de Casa Vilas, que con su cierre se convirtió en el paradigma de un modelo agotado, pero ya le están comiendo las papas a los que persisten en sus sobrevaloradas cartas de sota, caballo y rey, aunque a los chupitos invite la casa.
Alejandro Loimil, Marcos Cerqueiro, Alicia Iglesias y Hugo Rodríguez, del Abastos 2.0
Modernizarse y evolucionar, que conste, consiste en algo más que poner unas tostas en la barra, desplegar cuatro cubiertos de Ikea en una mesa sin mantel y hacer el paripé con unas cáscaras de lima y una cucharilla imperial al preparar los gin tónics. El modelo tiene que aferrarse a una realidad económica latente, y es que los que todavía apañan cien euros al mes para invertir en ocio prefieren salir una vez a la semana y reunirse en locales animados en los que si quieres gastas ocho, y si estás muy a gusto, ochenta. La otra opción es estallar de Pascuas en Ramos un pastizal en un comedor solitario vigilado por un camarero que con su mirada tristona te recuerda que cualquier comanda pasada fue mejor y más abundante. De esos aguantarán o lograrán remontar media docena, porque de todo tiene que haber, pero el resto, siendo prescindibles, sucumbirán a una facturación menguante más por inacción que por inanición. Ahora y en los próximos años toca una segunda renovación hostelera en Santiago -la primera la propició el Xacobeo 93- pero sobre todo ha llegado el momento de recuperar el trato exquisito con los clientes, de ponerlos en el centro del negocio, desde que entran por la puerta hasta que pagan lo justo, se van y hablan bien a otros de la experiencia, que es cuando de verdad acaba de cerrarse el círculo digestivo de un local próspero. En el fondo, que el modelo cambie es un pequeño triunfo de la gente normal. Lo anormal era que los mejores coches aparcados a las puertas siempre fueran el del dueño del restaurante o el de un conselleiro al que le pagábamos la cuenta a escote.
Buenas noches.
Sergio, Miguel, Álex y Adrián, de O Curro da Parra

jueves, 24 de enero de 2013

'Es un error seguir tomando lácteos en la edad adulta'

Hablamos con la experta en nutrición energética Montse Bradford sobre los errores más comunes cuando elegimos con qué nos alimentamos.

leche
Por mucho que nos empeñemos esto no hará sentirnos mejor.
Foto: ThinkStock

Con más de diez libros a sus espaldas –el más reciente, “La alimentación y las emociones” –la fundación de varias escuelas de cocina en Europa y el Premio Verde 2008 por su trabajo a favor de la alimentación responsable y el desarrollo sostenible, la autoridad de Montse Bradford en el campo de la nutrición es indiscutible. Sus puntos de vista, no obstante, son poco convencionales: no recomienda el consumo de lácteos y mucho menos el de carne, y cree que “las emociones proceden del pensamiento, pero también de los alimentos”.
¿En qué consiste la nutrición energética?
Lo defino con estas cuatro palabras: natural, sostenible, energética y consciente. Si utilizo  alimentos locales, de estación y principalmente de origen vegetal, tendré una alimentación sostenible. Por energético sigo la máxima de que el alimento sea tu medicina. Hay poco conocimiento sobre la reacción de los alimentos en nuestro cuerpo. En el colegio no se aprende que cada alimento tiene una acción, y eso es lo que yo estudio. Tengo frío, me tomo unas lentejas. Tengo calor, me preparo una ensalada de crudos. Por lo que si a una alimentación sostenible le añadimos el conocimiento de la energía y reacción de los alimentos, tendremos una alimentación consciente. Para que cada individuo escoja según las necesidades energéticas individuales.
Insiste en que a menudo utilizamos la comida como “tapadera” o evasión. ¿Qué quiere decir?
Tenemos tres cuerpos: el físico, el emocional y el mental. Con la comida a menudo intentamos alimentar el cuerpo emocional, pero este no tiene sistema digestivo. Tendemos a utilizar alimentos extremos, como el chocolate, para tapar o evadirnos de ciertas emociones. El cuerpo físico necesita una alimentación muy sencilla y energética. Cuando menos procesados mejor; del campo a nuestro estómago. El cuerpo emocional, en cambio, no necesita alimentos. Necesita un abrazo, un libro, música, escritura o un paseo.
Hablemos de las emociones de España. Estos días predomina el miedo, la desesperanza… ¿Qué alimentos habría que evitar?
Lo que como afecta directamente a mis órganos. Con el hígado sano, por ejemplo, estoy más tranquila y alegre. Con el hígado bloqueado la emoción dominante es la ira, la cólera e impaciencia.  Creo que, como país, tenemos el hígado bloqueado por exceso de proteína animal. Por otra parte, se consumen demasiados productos que desmineralizan, productos que se utilizan para generar energía falsa, debilitando los riñones y generando emociones de miedo y victimismo.
¿Cuáles son estos productos  y qué efecto tienen?
Café, azúcar, chocolate, bebidas gaseosas azucaradas, alcohol, bollería… Generan una reacción muy rápida y desmineralizan. Al cabo de un rato, se produce un bajón de azúcar. El riñón es el que paga. Se trata un órgano muy ancestral. Si abusamos , si queremos hacer y hacer sin descansar, usando sustancias que nos ayuden a seguir este ritmo, como las mencionadas, los riñones se van deteriorando y el “crédito”, por así decir, se queda a cero. La fatiga crónica es la “enfermedad del hacer”, propia de gente guerrera que abusó y se quedó sin energía.
¿Y qué hay de nuestra dieta mediterránea? ¿No nos protege?
Estoy a favor de ella, pero se ha perdido totalmente su significado más profundo: productos del campo y de origen vegetal. Se ha ido desfasando y estamos comiendo alimentos muy extremos: alimentos de energía densa,  de acumulación, como las grasas saturadas. Carne, embutido, quesos, huevos… tendríamos que utilizarlos muy poco. La carne no la recomiendo en absoluto. Para producir un kilo de carne se necesitan 15.000 litros de agua. Optemos por las legumbres, con las que se puede alimentar a muchas más familias. No se valora la verdadera dieta mediterránea, con el uso de la proteína vegetal, porque la gente no tiene tiempo para cocinar. Se usan congelados o microondas. Ya veremos la salud que tiene la población dentro de unos años. Será escalofriante.
No tiene buenas palabras para los congelados, que sacan del apuro a mucha gente…
Los congelados debilitan el riñón. Cuando comemos alimentos sin energía y sin vida, poco a poco nos vamos  quedando sin energía. Tenemos que recurrir a estimulantes como el café y ya estamos de nuevo en el círculo vicioso.
Padecemos una epidemia de falta de atención y concentración. ¿Qué papel juega la dieta?
Los alimentos se equilibran energéticamente. Damos bandazos entre productos extremos, lo que yo llamo alimentos yang, de energía densa (carne, embutidos) que nos ponen tensos y coléricos, y yin (chocolate,  azúcar, alcohol, levaduras artificiales), que conducen a la hipersensibilidad. Abusar de alimentos yang conducirá hacia la ingesta compulsiva de alimentos yin. En lugar de eso, podemos buscar el equilibrio con cereales, proteínas vegetales, algo de pescado, verduras, ensaladas, frutas, legumbres, semillas, frutos secos… Alimentos que nos den estabilidad energética y, por tanto, potencien la concentración y vitalidad durante horas.
La hiperactividad en los niños es especialmente preocupante. 
Les damos demasiados alimentos “de expansión” alimentos con un efecto  muy rápido, que favorecen la hiperactividad y la falta de concentración , como el chocolate, bollería, chucherías, bebidas azucaradas,  lácteos o yogures.  Si  a un niño le damos estos alimentos, va a actuar su energía, produciendo los efectos mencionados. Hay muy poca conciencia en este sentido. 
¿Y esa costumbre de completar la comida o la cena con un vaso de leche? ¿Son necesarios los lácteos?
En muchas otras culturas no se toman. El ser humano es el único mamífero que los sigue tomando de adulto. A los 50 años todavía no nos hemos destetado. La leche de vaca es muy rica en proteína para el crecimiento de los huesos: en dos meses, un ternero es casi tan grande como su madre. La leche materna, en cambio, es muy alta en carbohidratos, para reforzar el sistema nervioso.
Pero el consumo de lácteos  (para los humanos) debilita riñón y produce un exceso de mucosidades. Por eso hay tantos niños siempre resfriados, o con dolor de oídos. Creo que existe un apego; la leche nos recuerda a nuestra madre. Como no sabemos cómo alimentar nuestro cuerpo emocional, recurrimos a los lácteos a costa de debilitar el cuerpo físico.

¿Cuál es la alternativa?
No recomiendo la leche de soja, no podemos digerir leches de legumbres. Mucha gente mal informada cree que es un buen sustituto de la leche de vaca. Es difícil de asimilar, y he observado que, entre otras cosas, inflama los intestinos y reduce la temperatura corporal , produce problemas de absorción, y gases. A los niños les daría leche de almendra, de avellana, o de cereales (arroz, avena, etc).
Hablemos del pan, otro alimento base.
El pan y la bollería artificial están destruyendo el sistema digestivo. Recomiendo el cereal integral y buscar buena calidad de pan. El cereal integral produce energía estable que dura horas (son semillas de vida). Tonifica el sistema nervioso. A nivel energético, el pan es harina al horno y si como en exceso voy a incrementar mi peso y sentirme densa. 
Propone un gran cambio en la alimentación. ¿Por dónde comenzar?
Eliminando o reduciendo las grasas saturadas. ¿Para qué quieres tanta proteína animal? Empieza a explorar el mundo de la proteína vegetal. Al reducir la proteína animal, comienza la transformación. Ya no tienes necesidad de alimentos extremos, darás menos bandazos.
¿Qué opina de las “dietas milagro”?
Todas esas dietas no tienen en cuenta la cuestión energética. Si quiero perder grasa, tengo que dejar de comerla. ¿Cómo voy a perder grasa si la estoy consumiendo? No existe dieta milagro, en absoluto. Es una pérdida de tiempo y de dinero.

martes, 11 de diciembre de 2012

José Andrés: "El gazpacho también puede ser americano"

El chef asturiano, que lleva afincado en Estados Unidos "media vida", nos cuenta sus inquietudes
 
El chef asturiano José Andrés.
El chef asturiano José Andrés.
Aunque España es el epicentro de "la gran creatividad culinaria", no se refleja en la exportación de sus productos ni se corresponde con el número de restaurantes en el extranjero "de los primeros espadas", en opinión del cocinero José Andrés.

El chef asturiano, que lleva afincado en Estados Unidos "media vida", explica en una entrevista con Efe que en las dos últimas décadas "la percepción que tiene el pueblo norteamericano de la gastronomía española ha tenido una evolución", pero no la que él quisiera.

Cuando cruzó el Atlántico, hace 23 años, era "muy complicado encontrar una tienda de vinos que tuviera una sección dedicada exclusivamente a los vinos de España, y hoy sí". Al jamón y al queso le han seguido otros productos como anchoas, bonito del Norte, espárragos de Navarra o pimientos del piquillo.

"Por lo tanto, sí ha habido mejora. Pero como soy un chico crítico constructivo, me gustaría ver más. Todavía hay que seguir apostando por un mercado como el americano, donde sólo tenemos oportunidades para crecer, pero hay que arriesgar y dar el callo", asevera. Y no sólo en EEUU, también en "mercados emergentes como Brasil, China o la India".

Defensor de la asociación "público-privada" para fomentar la presencia en otros mercados, cree que el Gobierno y las Comunidades Autónomas deben ayudar sobre todo a los pequeños empresarios, y la empresa privada "echarle ganas y comprender que si se quedan aquí, la cosa no va bien".

Por ello apunta que la gastronomía puede contribuir a la recuperación de la economía española: "Ayudándola estamos ayudando a todos los pequeños productos que normalmente vienen de las zonas rurales, y ayudando a las zonas rurales, muchas veces olvidadas, apoyamos la economía desde dentro".

José Andrés, propietario de la cadena de restaurantes Jaleo, de The Bazaar, de Minibar, Zaitinya, Café Atlántico y Oyamel, entre otros, sabe bien de lo que habla.

"Yo tengo restaurantes que generan 900.000 dólares (casi 700.000 euros) en compra anual de producto español. Si tenemos 10.000 restaurantes españoles comprando así, se ayuda a los pequeños productores españoles", argumenta.

Se queja de que en las escuelas de hostelería "no se enseña el lado empresarial del modo correcto", de que apenas haya asadores españoles por el mundo "frente a tantos japoneses" y de que no se sepa rentabilizar "ser el número uno de la gastronomía".

También echa en falta que muchos de los "primeros espadas" de la culinaria española no hayan dado el salto al extranjero. "Es triste que con el auge de la cocina española en los últimos 20 años los que estén abriendo restaurantes en el extranjero sean Joël Robuchon, que estaba retirado; Gordon Ramsey, Alain Ducass o Heston Blumenthal".

El cocinero español más popular en Estados Unidos, incluido este año en la lista de los cien personajes más influyentes del mundo de la revista Times -el único español, ocupa el puesto 21-, premiado en 2011 en EEUU como el mejor chef del año por la Fundación James Beard, no piensa en regresar a España para "no competir" con sus colegas y amigos.

Desde ese país norteamericano seguirá impulsando su red de Jaleo "por todo el mundo", abrirá el 12 de diciembre un restaurante en Puerto Rico -con el que suma ya 15 establecimientos y unos 1.500 empleados- y tiene en proyecto la apertura de otros cinco el año próximo.

Su empeño en difundir la gastronomía española se plasmará también en la escuela de cocina que planea inaugurar el año próximo. Dirigida principalmente a los latinos estadounidenses, su objetivo es que esos futuros chefs dirijan "miles y miles de restaurantes españoles por todo el mundo y que tengan una acción clara y directa sobre el PIB español gracias a las exportaciones de productos".

Otro ejemplo de este afán es que, como cocinero en la Casa Blanca, sirvió gazpacho en un menú estadounidense durante una cumbre del G-8. A pregunta de una primera dama, respondió que esta sopa fría de origen andaluz "está presente en EEUU desde comienzos de 1800, cuando llegó de manos de un recetario que publicó la sobrina de Thomas Jefferson después de un viaje por Europa".

"El gazpacho puede ser andaluz, puede ser español, pero también puede ser americano", añadió ante unos sorprendidos comensales, con la aprobación de Michelle Obama.

viernes, 7 de diciembre de 2012

El Bulli cabe en una aplicación


Los menús íntimos de los cocineros, que cuestan entre 3 y 5 euros, los más descargados

La familia es lo que la gente entre fogones llama al equipo o brigada que trabaja en un restaurante. Y lo que come la familia suele ser menos sofisticado, y más barato, que lo se sirve a la clientela de las mesas de alta gama. En elBulli se pensaban menús saludables y rápidos, y el equipo, con Ferran Adrià a la cabeza, decidió compartir sus recetas. Así que menús de tres a cinco euros por persona se recopilaron, antes de echar el cierre del restaurante en julio del pasado año, en el libro La comida de la familia.
Editada en catalán y castellano por RBA y en inglés (y en más de veinte idiomas por Phaidon) La comida de la familia salta ahora del papel a la pantalla. Un total de 31 menús equilibrados (primero, segundo y postre) se han recopilado en una aplicación para tabletas y teléfonos inteligentes. Pero además de las fotografías –el mejor sistema para seguir los pasos de un recetario, según Adrià- se puede gestionar la compra, organizar lo que se guarda en la nevera, planificar menús diarios o semanales, consultar propiedades de alimentos, aprovechar trucos para cocinar y conservar… así como anotar experiencias o fotografiarlas y compartirlas con amigos o familiares. La interactividad de una red social de cocinillas. “¿Qué puede aportar la tecnología? Herramientas para que con la cocina se pueda dialogar con la gente”, comenta Ferran Adrià, embarcado en el mundo tecnológico de Telefónica y aprendiendo, reconoce, a trabajar con las tecnoemociones del siglo XXI. “Soy un techie, muy normalito”, bromea el famoso cocinero, que presentará en Harvard la próxima semana su proyecto codificador de la cocina Bullipedia, en el que trabaja conjuntamente con la Universidad de Barcelona.
La cocina de la familia en versión app se llama Adrià en casa, y es para los amos y amas de casa de hoy, “que llegan a las tantas y solo tienen media hora para ponerse a cocinar”. El proyecto, indica el chef, es “para animar a la gente a que sean las mamás y las abuelas de hoy”, que cocinen, se organicen en el mercado y en casa y “usen la lógica” para comer sano y sin gastar mucho. “Se puede innovar con un coste controlado”, insiste.
La aplicación está disponible en tabletas Android y en las Kindle Fire, Kindle Fire HD de Amazon, así como para iPad en la Apple store de Apple,a un precio de 14,50 euros. Hasta el momento ha habido 7.000 descargas en todo el mundo. El viernes, cuando la descarga fue gratuita, se situó en primer lugar en el capítulo gastronómico y número 2 en aplicaciones en castellano, en cuyos países más ha triunfado, seguidos de Portugal y Finlandia.