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lunes, 31 de octubre de 2016

La meditación es CLARIDAD



Una vez que comprendes qué es la meditación, las cosas se aclaran mucho. Si no, puedes seguir andando a tientas en la oscuridad. La meditación es un estado de claridad, no un estado de la mente. La mente implica confusión; nunca es clara: no puede serlo. Los pensamientos crean nubes a tu alrededor; nubes sutiles. Éstas generan una neblina, y se pierde la claridad. Cuando las ideas desaparecen, cuando no hay más nubes a tu alrededor, cuando te centras sólo en tu ser, se produce la claridad. Entonces, puedes ver mucho más lejos; puedes ver hasta los confines mismos de la existencia. Entonces, tu mirada se torna penetrante, y llega hasta el centro mismo del ser.
La meditación es claridad, absoluta claridad, de la visión. No puedes pensar en eso. Debes dejar de pensar.

OSHO

Divine Spark:  "#Meditation is a state of silence...":

martes, 22 de enero de 2013

"EL CÓDIGO DE SANACIÓN EMOCIONAL" "12 Pasos para simplificar tu vida" 2

 

1. Ordena tu vida
Sentirás una gran oleada de inspiración cuando te deshagas de cosas que ya no son útiles en tu vida:

• Regala las cosas que llevas uno o dos años sin utilizar.

• Regala esos archivadores viejos que ocupan espacio y que casi nunca utilizas.

• Dona juguetes, herramientas, libros, bicicletas y platos que no utilices a instituciones de caridad.

Elimina todo aquello que te despierte el deseo de adquirir objetos que contribuyan a una vida desordenada. Recuerda lo que dijo Sócrates: "Está más cerca de Dios quien necesita menos". Así que mientras menos posesiones necesites asegurar, cuidar, desempolvar, organizar y mover, más próximo estarás a escuchar el llamado de la inspiración.

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables.
Si no estás preparado para el Espíritu, lo más probable es que no sientas el resplandor de la inspiración. Dios estará a tu lado, te enviará la orientación, y las personas, que necesitas; pero si estás completamente ocupado, te perderás de estos regalos que pueden transformar tu vida. Así que dile no a las exigencias excesivas, y no te sientas culpable de inyectar una dosis de tiempo libre a tu rutina diaria.

3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre
Ten cuidado con esas invitaciones que pueden mantenerte en la cúspide de la pirámide social, pero que te impiden el acceso a una inspiración gozosa. Si los cócteles, las reuniones sociales, los eventos para recaudar fondos, e incluso charlar y beber con los amigos no es la forma en que realmente quieres pasar tu tiempo libre, no lo hagas. Rechaza las invitaciones que no activen sensaciones de inspiración.

Creo que pasar una tarde leyendo o escribiendo cartas, viendo una película con un ser querido, cenar con mis hijos o hacer ejercicio, es más inspirador que asistir a un evento en el que suelen abundar las conversaciones inútiles. He aprendido a rechazar esos eventos sin tener que disculparme, y
eso me ha permitido tener más momentos de inspiración.

4. Saca tiempo para la meditación y el yoga
Saca por lo menos 20 minutos diarios, siéntate en silencio y establece un contacto consciente con Dios. Escribí un libro sobre este tema, “Cayendo al abismo”, así que no me extenderé más. Sin embargo, diré que he recibido miles de mensajes de personas de todo el mundo en los que me expresaron su agradecimiento por haber aprendido a simplificar su vida cuando comenzaron a meditar. Te invito a que busques un centro de yoga cerca de tu casa y comiences a practicar con regularidad. Las recompensas son maravillosas: te sentirás menos estresado y más saludable e inspirado por todo lo que podrás hacer con y por tu cuerpo en muy poco tiempo.

5. Regresa a la sencillez de la naturaleza
No hay nada que sea más inspirador que la naturaleza. La fantasía de regresar a una vida menos tumultuosa casi siempre implica vivir en el esplendor de las montañas, los bosques o de un valle, en una isla, cerca al mar, o al lado de un lago. Estos deseos son universales, pues la naturaleza ha sido creada por la misma Fuente que nos creó a nosotros. Estamos constituidos por las mismas sustancias químicas de la naturaleza (somos polvo estelar, ¿recuerdas?).

Tu deseo de simplificar y de sentirte inspirado es impulsado por el deseo de ser tu "yo" natural, es decir, la naturaleza de tu yo. Así que camina o acampa en el bosque; nada en un río, lago o en el mar; siéntate frente a una fogata, monta a caballo, o esquía en la nieve. Esto no significa que tengas que darte unas vacaciones largas ni planearlas con meses de anterioridad: no importa dónde vivas, a pocas horas siempre habrá un parque, campamento o sendero que te permitirá disfrutar de la sensación de estar conectado con todo el Universo.

6. Marca distancia entre tú y tus críticos
Decide alinearte con personas que también quieran encontrar una inspiración simplificada. Dales una bendición silenciosa a quienes andan buscando defectos o son amigos de las confrontaciones, y apártate de su energía tan rápido como sea posible. Simplificarás tu vida enormemente si no tienes que justificarte ante nadie, y si recibes apoyo en vez de críticas. No tienes por qué soportar las críticas; simplemente agradece con amabilidad y promete pensar en lo que te digan, pues representa un conflicto que no te permitirá sentirte inspirado. No necesitas justificar tus deseos ni tu personalidad, pues esas sensaciones internas son el Espíritu que te habla: son pensamientos sagrados, así que no permi­tas que nadie los destruya.

7. Saca un tiempo para tu salud
Recuerda que el mayor problema de salud en nuestra sociedad parece ser la obesidad. ¿Cómo puedes sentirte inspirado y vivir con sencillez si consumes cantidades excesivas de alimentos y no haces el ejercicio que tu cuerpo te pide? Recuerda que tu cuerpo es el templo sagrado donde vives durante esta vida, así que saca un poco de tiempo cada día y haz ejercicio. Si sólo puedes darle una vuelta a la manzana, simplemente hazlo. De igual manera, incorpora a tu consciencia las pala­bras control de porciones: ¡tu estómago tiene el tamaño de un puño, no de una pala! Respeta tu templo sagrado y simplifica tu vida haciendo ejercicio y comiendo con moderación; ¡te prometo que te sentirás inspirado si comienzas a hacerlo ya!

8. ¡Juega, juega, juega!
Simplificarás tu vida y te sentirás inspirado si aprendes a jugar en vez de trabajar toda tu vida. Me encanta estar rodeado de niños porque me inspiran con sus risas y su frivolidad. De hecho, muchos adultos me han dicho: "Wayne, no has madurado: siempre estás jugando". ¡Esto es algo que me enorgullece profundamente! Juego cuando hablo en el escenario, y juego mientras escribo ahora.

Quiero aprovechar para darle las gracias a Howard Papush, quien escribió un maravilloso libro titulado “Tiempo de receso: sorteando tu vida en medio de las tensiones”, el cual te recomiendo (Howard también ofrece seminarios en los que enseña a jugar y a divertirse). En su libro, Howard comparte esta hermosa frase de Richard Bach: "Tu vida está orientada por un aprendiz interior, por ese ser espiritual y juguetón que es tu verdadero yo". Estoy totalmente de acuerdo: ¡por favor, entra de nuevo en contacto con tu yo real y juguetón, y aprovecha la menor oportunidad para jugar! Verás que todo será más dulce y más simple.

9. Disminuye el ritmo
Una de las observaciones más iluminadoras de Gandhi nos recuerda que, "La vida es algo más que aumentar el ritmo". Este es un gran consejo para simplificar tu vida; de hecho, disminuye el ritmo de todas tus actividades durante un momento, aquí y ahora. Lee estas palabras lentamente. Desacelera tu respiración para que seas consciente de cada inhalación y exhalación...

Cuando vayas en tu auto, disminuye la velocidad y relájate. Desacelera tu forma de hablar, tus pensamientos y el ritmo frenético de todo lo que haces. Dedica más tiempo a escuchar a los demás; sé consciente de tu inclinación a interrumpir y a dar por terminadas las conversaciones, y opta más bien por escuchar. Detente y aprecia las estrellas en una noche despejada, o las formas de las nubes en un día gris. Siéntate en un centro comercial y observa cómo todas las personas parecen ir deprisa y sin rumbo alguno.

Si disminuyes el ritmo, simplificarás tu vida y te re­unirás con el ritmo perfecto con el que funciona la creación. Imagina que tratas de forzar a la naturaleza halando una planta de tomate que acaba de brotar: eres tan natural como esa planta, así que permítete estar en paz con la perfección del plan de la naturaleza.

10. Haz todo lo posible para evitar las deudas
Recuerda que estás intentando simplificar tu vida, así que no necesitas comprar objetos que la complicarán y la trastornarán. Si no puedes adquirirlos, olvídate de ellos hasta que puedas hacerlo; al contraer deudas, sólo agregas más capas de ansiedad a tu vida. Esa ansiedad te alejará de la paz, que es el lugar donde te encuentras cuando estás en Espíritu. Si tienes que trabajar más para pagar deudas, disfrutarás menos de tu vida actual; en consecuencia, estarás más lejos de la paz y la alegría, que son los símbolos de la inspiración. Te sentirás mucho mejor y disfrutarás tu vida si tienes menos en vez de contraer deudas que no te darán paz y tranquilidad, sino estrés y ansiedad. Y recuerda: el dinero que posees sólo es energía, así que niégate a conectarte con un sistema energético que no es real.

11. Olvídate del valor efectivo
Procuro no pensar frecuentemente en el dinero, pues he observado que las personas que lo hacen no piensan en casi nada más. Entonces, haz lo que tu corazón te diga que es lo que te hace feliz, en vez de pensar si será rentable o no. No te niegues a los placeres de la vida por razones monetarias; no determines tus compras por el hecho de obtener un descuento, y no te prives de sentir alegría porque no te hicieron una rebaja. Puedes llevar una vida feliz y satisfactoria, y si en este momento estás pensando que yo tengo el descaro de decirte esto porque tienes una situación financiera precaria, es porque tú mismo has levantado tu propia barrera de resistencia.

Deja de ponerle una etiqueta con precio a todo lo que tienes y haces: a fin de cuentas, en el mundo del Espíritu no hay etiquetas con precios. No hagas del dinero el centro de todo lo que tengas o hagas; más bien, descubre el valor inherente a todas las cosas: así simplificarás tu vida y regresarás al Espíritu. Un dólar no determina el valor, aunque vivas en un mundo que intenta convencerte de lo contrario.

12. Acuérdate de tu Espíritu
Si la vida te parece muy compleja, rápida, desordenada, frenética, o difícil, acuérdate de tu propio Espíritu. Estás enca­minado a la inspiración, un lugar sencillo y pacífico en donde estás en armonía con la sincronización perfecta de toda la creación. Viaja mentalmente allí y detente con frecuencia para recordar lo que realmente quieres.

Wayne Dyer por Luis Hdez. CSE Master.

CÓDIGO DE SANACIÓN EMOCIONAL, "12 Pasos para simplificar tu vida"

Os dejamos los 12 pasos de como mejorar tu vida y evitar la enfermedad en un escenario sencillo y lleno de coherencia y sentido común. 

Podéis ver la explicación de cada uno de los pasos en este enlace adjunto

Los 12 pasos son:
1. Ordena tu vida.

2. Elimina de tu agenda las actividades y obligaciones innecesarias e indeseables.
3. Asegúrate de que tu tiempo libre sea libre.
4. Saca tiempo para la meditación y el yoga.
5. Regresa a la sencillez de la naturaleza.
6. Marca distancia entre tú y tus críticos.
7. Saca un tiempo para tu salud.
8. ¡Juega, juega, juega!.
9. Disminuye el ritmo.
10. Haz todo lo posible para evitar las deudas.
11. Olvídate del valor efectivo.
12. Acuérdate de tu Espíritu.

LEER COMPLETO:
http://alimentacionbio-eared.blogspot.com.es/2012/10/gratis-el-codigo-de-sanacion-emocional.html

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Reflexiones durante una resaca

A pesar a mis obligaciones y de que el tiempo apremia, decido tomármelo con calma. Al igual que un gato ausente, estiro el cuerpo decidido a cargar las pilas para un nuevo día. Luego (durante un par de minutos que se estiran como chicles) fijo mi atención en los calcetines de ejecutivo. Contradictoriamente, debería haberme puesto los de lana ayer, y reservar estos para la entrevista. No lo hice porque tenía ganas de juerga, hecho que incitaba a calzar algo fino. Lo que ahora calzo es un dolor de cabeza bien incrustado en el cráneo, que aparece como lógico resultado de los excesos mal medidos. Los calcetines nuevos con su carga de sudor no dejan de ser un detalle insignificante, pero me atraen con su suciedad llena de pecados; a pesar de todo, los lanzó a un lado e intento olvidar.
Mientras  contemplaba los calcetines no podía evitar recordar, imprecisamente, los caminos por los que me guiaron a través de la ciudad noctámbula; a través de una urbe   que amo como una compañera de cemento a la cual intento bajarle las bragas con chistes y cariño. Busco, en trances de mi estilo (trances como quedarme absorto delante de una cerveza o viendo la televisión) el evadirme y encontrar una respuesta a mi pasión por las urbes y su sentido; así en la contemplación de unos calcetines, que  han acariciado a la vez a mi ser y a mi inanimada amiga, encuentro un equilibrio nihilista para sentirme como un funámbulo en la cuerda floja que separa vigilia y sueño.

sábado, 27 de octubre de 2012

Definición de la meditación según Osho

La meditación es un estado natural, que hemos perdido. Es un paraíso perdido, pero el paraíso puede ser recuperado. Mira a los niños a los ojos... Míralos y verás un gran silencio, una inocencia. Cada niño viene con un estado meditativo, pero debe ser iniciado en los caminos de la sociedad: hay que enseñarle a pensar, a calcular, a razonar, a discutir; hay que enseñarle las palabras, el lenguaje, los conceptos. Y lenta, lentamente, pierde contacto con su propia inocencia. Se contamina, es corrompido por la sociedad. Se transforma en una maquinaria eficiente; deja de ser un hombre.
Todo lo que se necesita es recuperar ese espacio una vez más. Alguna vez lo conociste, así que, cuando te acercas a la meditación por primera vez, te sorprendes, pues un gran sentimiento surgirá en ti como si lo hubieras experimentado previamente. Y esa sensación es real: lo has vivido antes, pero lo has olvidado. El diamante se ha perdido en medio de un montón de basura. Pero, si eres capaz de descubrirlo, hallarás nuevamente el diamante: te pertenece.
No puede perderse verdaderamente: sólo se puede olvidar. Nacemos como meditadores y después aprendemos los caminos de la mente. Pero nuestra naturaleza real permanece escondida en algún lugar, en las profundidades, como una corriente submarina. Cualquier día, una pequeña excavación, y encontrarás la fuente de la que aún fluye agua fresca. Y encontrarla es uno de los más grandes placeres de la vida.
 
Osho [Hindi: ओशो] (11 de diciembre de 1931 - 19 de enero de 1990),

La busqueda del yo según un fragmento del libro "Siddharta" de Hermann Hesse

Cuando Siddharta abandonó el bosque, dejó al buda, el perfecto, y también a Govinda; sintió que en ese bosque se quedaba asimismo su vida actual, que se separaba de él. Caminando despacio, pensó en este sentimiento que le llenaba por completo. Razonó hondamente, se dejó deslizar como a través de unas aguas profundas, dejóse caer hasta el fondo de ese sentimiento, hasta allí donde se encuentran las causas. Creía que comprender las causas era precisamente pensar, y que sólo a través de la razón, los sentimientos pueden convertirse en comprensión, es decir, que no se pierden, sino que se transforman en sustancias y empiezan a derramar su contenido.
Mientras caminaba lentamente, Siddharta meditó. Se dio cuenta de que ya no era un joven, sino que se había convertido en hombre. Sentía que algo le había abandonado, como la vieja piel desampara a la serpiente; comprendió que algo ya no existía en él, algo que siempre le había acompañado y que había sido parte interesante de su ser durante toda su juventud: el deseo de tener profesores y de recibir enseñanzas. Incluso había abandonado al buda, el último profesor que se cruzara en su camino; también él, el más grande y más sabio de los profesores, el más sagrado se vio obligado a separarse de él, no había podido aceptar su doctrina.
Pensativo, Siddharta retrasó todavía más su paso, mientras se preguntaba a sí mismo:
«¿Qué has querido aprender de las doctrinas y de los profesores? ¿Qué es lo que ellos no han podido enseñarte, a pesar de lo mucho que te han ilustrado?»
Y se contestó:
«Era el yo, cuyo sentido y carácter quería aprender. Era el yo, del cual me quería librar, al que quería superar. Pero no lo conseguí, tan sólo podía engañarlo, únicamente podía huir de él, esconderme. ¡Ciertamente, ninguna cosa del mundo me ha obsesionado tanto como este mi yo, este enigma de vivir: que soy un individuo separado y aislado de todos los demás, que soy Siddharta! ¡Y de ninguna otra cosa del mundo sé tan poco como de mí, de Siddharta!»
 
SIDDHARTA

viernes, 26 de octubre de 2012

Enseñanza Zen: Deja la mente en libertad

Se ha formulado la pregunta: «Los que inician el camino, ¿cómo deben aplicar sus
mentes?». Todas las cosas, en su esencia, son no-creadas e imperecederas. Deja que tu mente
sea libre; no tienes por qué refrenarla.
Percibe y escucha directamente; ven y ve directamente. Cuando debas ir, ve; cuando
debas permanecer, quédate.
Éste es el auténtico camino. Una escritura dice: «La existencia condicional es el asiento
de la Iluminación, siempre que conozcas cómo es en realidad».
 
Niu-t'ou Hui-chung (683-769)