Bankia gasta más de seis millones al año en servicios de
mantenimiento de su rascacielos en Madrid. Sólo cinco de las 45 plantas
de Torre Bankia, por el que Caja Madrid pagó 815 millones de euros en
2007, están ocupadas.
Torres de la antigua Ciudad Deportiva de Madrid con el edificio Bankia en primer plano
- Getty
Alberto Ortín - Madrid - 13/01/2013 - 18:10
La utilidad ahora mismo para Bankia de poseer el rascacielos
más alto de España es tan difusa como lo ha sido durante los últimos
días en Madrid la visión del edificio, ocultado por una espesa niebla.
Sólo el mantenimiento de Torre Bankia -antes Torre Caja Madrid, antes Torre Repsol- le cuesta a la entidad financiera más de seis millones de euros al año.
En 2007 el entonces presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, acordó la adquisición del rascacielos -entonces en construcción- a Repsol por
815 millones de euros, con el objetivo de convertirlo en la sede de la
entidad. La operación fue la última que se hizo en España con cifras del
boom. Poco después de la compra por parte de Caja Madrid de la torre
fue constatable el desplome del sector inmobiliario español. A
continuación vinieron la caída de Lehman Brothers, la integración de Caja Madrid en Bankia y, en mayo del pasado año, la intervención de la entidad, que forzó la salida de Rodrigo Rato como presidente y el nombramiento al frente del banco de José Ignacio Goirigolzarri.
Y a todo esto el rascacielos, inaugurado en 2009, ha estado
prácticamente vacío generando millones de euros en gastos de
mantenimiento y financieros. Mientras, sus gigantes vecinos -Torre PwC (Sacyr), Torre de Cristal (Mutua Madrileña), y Torre Espacio (OHL)- se van llenando, a duras penas, de inquilinos.
Bajo la presidencia de Rato los planes para el rascacielos pasaban
por vender el edificio que hasta ahora ocupa la entidad como sede, una
de las Torres Kio, y trasladar el personal al rascacielos situado
a unos trescientos metros. Pero esos planes se han quedado en un cajón.
Bankia, inmersa ahora en un agresivo plan de reestructuración que
contempla el despido de cerca de 5.000 empleados, tiene asuntos más
urgentes que atender. Además, el hecho de que una entidad intervenida
con graves problemas financieros coloque su logotipo a 250 metros de
altura mirando por encima del hombro a seis millones de madrileños
castigados por la crisis provoca cierto pudor.
El rascacielos está "parcialmente ocupado", indican fuentes del
banco, sin detallar cuántos empleados trabajan en la actualidad en la
torre. Fuentes del sector estiman que sólo están ocupadas cinco de las
45 plantas y que en realidad la presencia de personal del banco en el
inmueble responde a "razones contables". La entidad ha percibido
"interés" por parte de inversores para hacerse con la torre, pero de
momento nada concreto.
La sociedad encargada de la gestión del inmueble es Torre Caja Madrid,
fundada en el año 2000 y controlada en la actualidad por Bankia. Sus
cuentas depositadas en el Registro Mercantil desvelan el gasto que
supone para la entidad financiera mantener prácticamente vacío el
edificio creado por el arquitecto Norman Foster.
En 2010 Torre Caja Madrid firmó un contrato de arrendamiento con
Bankia por el que la entidad se comprometió al pago de 1,5 millones de
euros al mes, cantidad revisable. En 2011 Torre Caja Madrid recibió 16
millones de euros por ese contrato de arrendamiento, y 5,3 millones en
2010.
Por costes relacionados con el mantenimiento del edificio la sociedad
gastó 6,9 millones en 2010 y 6,5 millones en 2011. De esa cantidad, 2,1
millones (2,3 millones en 2010) correspondieron al pago de reparaciones
y conservación; 1,9 millones (1,8 millones en 2010) se destinaron a
pagar impuestos sobre Bienes Inmuebles; 388.000 euros se pagaron a
Bankia por servicios administrativos (667.000 euros en 2010). Por
servicios de vigilancia, de limpieza y consumo de luz la empresa paga
cerca de dos millones al año.
Los gastos financieros en los que incurrió la sociedad propietaria
del rascacielos ascendió en 2011 a 13,6 millones de euros. Responden a
créditos concedidos por Caja Madrid y renovados por Bankia.
La empresa contrató una cuenta de crédito con Caja Madrid en julio de
2007 con un límite máximo de 700 millones de euros. Ese límite se ha
ido reduciendo hasta los 153,2 millones en 2011, después de que en julio
de 2010 se cancelara parcialmente la cuenta; entonces Bankia otorgó
tres préstamos a la sociedad Torre Caja Madrid destinados a la
amortización parcial de dicha financiación. El importe de dos de esos
préstamos fue de 150 millones y de 100 millones el préstamo restante.
Al cierre del ejercicio 2011 la sociedad de Bankia propietaria del
rascacielos tenía una deuda a largo plazo de 400 millones de euros y de
158,1 millones a corto plazo.
Inquilino, propietario y financiador
Bankia es el propietario del rascacielos creado por Norman Foster (el
banco controla el capital de la sociedad dueña del inmueble, Torre Caja
Madrid), el único inquilino (ocupa cinco de las 45 plantas) y la
entidad que financió la compra del inmueble en 2007 a Repsol, por 815
millones de euros.
Deloitte, auditor de las cuentas de Torre Caja Madrid, llama
la atención en su informe de auditoría del ejercicio 2011 sobre el hecho
de que la principal fuente de ingresos de la sociedad corresponde al
alquiler del edificio a Bankia, principal accionista de la sociedad
-Bankia tiene el 99,9999% del capital de Torre Caja Madrid y Corporación
Financiera Caja Madrid el 0,0001%- . "Por su parte", señala Deloitte,
el banco es "la entidad que presta la totalidad de la financiación a la
sociedad".
La empresa Torre Caja Madrid registró pérdidas en 2011 y 2010 de 10,5
millones y 8,9 millones. El pasivo corriente es superior a su activo
corriente, como consecuencia de deudas con Bankia. Esto motivaría el
apunte por parte de la consultora Deloitte de una incertidumbre sobre la
capacidad de Torre Caja Madrid para continuar sus operaciones.
No obstante, al pertenecer la sociedad a Bankia, su acreedor, los
administradores aseguran que se "adoptarán las medidas oportunas que
garanticen la viabilidad futura" de la empresa, y que esta pueda
desarrollar con normalidad su actividad refinanciando la deuda con la
entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri.