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lunes, 5 de septiembre de 2016

¿Es Banksy un componente del grupo Massive Attack?

Los murales del misterioso artista han aparecido justo en lugares donde actuaba la banda británica

02.09.2016 | 16:43
¿Es Robert del Naja (a la izquierda en la foto) Banksy?
¿Es Robert del Naja (a la derecha en la foto) Banksy?
Banksy vuelve ser el centro de todas las miradas. Nadie conoce la identidad del misterioso artista y los rumores se disparan cada vez que se descubre uno de sus admirados murales. Una nueva teoría, que ha revoluciondo las redes sociales, relaciona a Banksy con la banda británica Massive Attack.
Una concienzuda investigación realizada por un estudiante de 31 años del Reino Unido, de nombre Craig Williams, ha encontrado numerosas coincidencias entre el grupo de Bristol y el escurridizo artista.
Según Williams, la aparición de obras del artista callejero coinciden con actuaciones de Massive Attack en el lugar. Así sucedió, por ejemplo, cundo la banda tocó los días 25 y 27 de abril de 2010 en San Francisco y cuatro días después Banksy admitía la autoría de seis murales en la ciudad californiana. Lo mismo ocurrió tras los shows en Toronto una semana después y en Boston varios meses después.
Williams apunta al líder del grupo Robert '3D' del Naja, que además pinta. Otras coincidencias apuntadas por este joven son que tanto la banda como el artista se dieron a conocer en la misma época, que ambos son originarios de Bristol y que sus ideas políticas son similares.

http://www.laopinioncoruna.es/cultura/2016/09/02/banksy-componente-grupo-massive-attack/1103017.html

jueves, 30 de octubre de 2014

Cuando Sorolla huía del óleo




Dos exposiciones rescatan los dibujos del artista valenciano con lápiz o carboncillo

Pintaba en cartas, en reversos de menús o en cuadernos


Dibujo de una barca en el que Sorolla hace un estudio del sobreado a base de líneas diagonales (1903-1904). / Museo Sorolla
Una libreta, un lápiz y una irrefrenable necesidad de plasmar lo que le rodeaba son los tres ingredientes que conforman la personalidad de dibujante de Joaquín Sorolla y Bastida (Valencia, 1863-Cercedilla, 1923). El artista valenciano, conocido por su faceta de pintor, de gran captador de la luz y de los ambientes al aire libre, tiene un vastísimo número de obras fruto del "dibujar, dibujar, dibujar y dibujar. Eso es todo". Ese era su principio artístico y el que aconsejaba a sus discípulos para "entrenar la mano", como se observa en la correspondencia que les dirigía. A sus más de 4.000 óleos hay que sumarle casi 9.000 dibujos, de los cuales la mayoría están repartidos entre el Museo Sorolla —que fue la casa familiar del pintor— y colecciones particulares —sobre todo de sus descendientes—.
Al dibujo como manifestación artística no se le ha dado relevancia hasta las últimas décadas. En el caso de los realizados por Sorolla, quedaron relegados por la obra pictórica. Toda su producción en óleo y en carboncillo se construyen en paralelo, evolucionan juntas tanto en técnica como en temática. Sus dibujos no son preparatorios, salvo excepciones, son obras de arte en sí mismas. Obras que realiza a cada momento y en cualquier lugar. No requieren de más logística que llevar un pequeño cuaderno y un lápiz o carboncillo; rara vez usaba el color. El trazo es ágil y rápido, como lo es la pincelada en los lienzos, perfecto para captar las escenas de playa: los niños en la orilla, los bueyes tirando de las barcas, las pescadoras a la espera. Escenas naturalistas, repletas de la misma luminosidad que llena sus óleos. Los tonos blancos aplicados con el clarión son los reflejos. Las sombras las representa con rayas paralelas, lo demás lo rellena la pupila del espectador. Su dominio de la técnica es tal que plasma algo tan inapresable como es la luz.
Es fácil imaginarse a Sorolla en mitad de una de esas escenas playeras cotidianas, ya sea en Valencia, con un ambiente distendido, informal y costumbrista, o en las playas del Norte, más elegantes. No importa el lugar, dibujaba de forma compulsiva, en sus cuadernos —de los que se conservan bastantes— o sobre cualquier soporte. Son abundantes las cartas que llevan dibujos y llamativos los que realizaba en los reversos de los menús (hay 24 expuestos en Madrid en la muestra Sorolla y Estados Unidos). El dibujo urbano es un tema recurrente desde sus viajes a París —el primero fue en 1885—. Cuando no está en casa pasa mucho tiempo en cafeterías y allí dibuja lo que ve. Dibuja todo el tiempo. Analiza constantemente lo que le rodea desde un punto de vista estético y formal. Datar estas imágenes es tan sencillo como mirar el anverso del menú en el que ponía la fecha y se puede saber incluso lo que comía durante sus estancias en los hoteles Blackstone de Chicago y Savoy de Nueva York.
El pintor se autorretrata tal y como aparece su imagen en el reflejo de una cafetera durante un viaje en tren (1897). / Museo Sorolla
Le interesa y se fija en la moda femenina, es amplísimo el catálogo de sombreros que se puede encontrar entre su obra. Las cartas en las que comenta este tema con su esposa, Clotilde García, son innumerables, así como en las que le cuenta las compras que ha hecho para ella o para sus hijas. La importancia que le da Sorolla a su familia aparece en cada uno de sus actos: si no está en casa la correspondencia es constante, y cuando está les representa en cualquier formato. Es un gran retratista, pintó hasta a William Howard Taft, presidente de Estados Unidos de 1909 a 1913, o a Alfonso XIII (retrato del que se conservan los dibujos preparatorios en papel de estraza, de gran tamaño, similares al formato final del cuadro). Pero a los que retrató más veces tanto en pintura como en dibujo fue a su esposa y a sus tres hijos. Los dibujos familiares son los más cuidados, muchos dedicados a Clotilde, a la que representa de gala o en situaciones cotidianas, cosiendo o dando de comer a los niños —lo que llama los dibujos de papilla, han servido para fechar algunos de los cuadernos ya que coincide con los años de nacimiento de sus hijos—. La catalogación de los 4.985 dibujos de la colección del Museo Sorolla finalizada el pasado julio ha servido para confirmar, por ejemplo, un viaje del pintor a Berlín, del que se tenían noticias, pero no estaba comprobado. Los dibujos y las anotaciones en el tren sirvieron para corroborarlo.
En su ámbito familiar también se encuadran los dibujos de su casa, del diseño de su jardín. En ellos, como en todos, hace anotaciones de las flores que quiere plantar, o de los colores, o de la hora, lo que le indica la luz de la escena. En los preparatorios de los murales sobre la visión de España encargados para la Hispanic Society apuntaba los colores de los trajes. Es un animal visual.
La sensación de que Sorolla dibujaba sin cesar se plasma en su respuesta a Thomas R. Ybarra, periodista de la revista The World's Work: “¿Que cuándo pinto? Siempre. Estoy pintando ahora, mientras lo miro y hablo con usted”.
Trazos en la arena, exposición de dibujos de Sorolla en su casa-museo. General Martínez Campos, 37. Madrid. Hasta febrero de 2015.

lunes, 16 de junio de 2014

11 escenarios 3D hechos con tiza que te derretirán el cerebro


SHOUT



Hay pocas cosas tan divertidas como ir andando por la calle y encontrar en medio de una plaza una enorme cascada con arco iris incluido. Para conseguir hacer realidad este extraño fenómeno, puedes probar con alguna sustancia alucinógena o tropezar con un tesoro visual como es el arte de la tiza en tres dimensiones.
En los últimos años este arte en 3D se ha convertido en un medio de expresión reconocido. Como resultado de la fusión entre ilusión óptica, hiperrealismo y arte urbano, esta técnica atrae a todo tipo de públicos.
Además de su efecto casi hipnótico y la impresionante técnica que se emplea, esta expresión artística funciona porque se puede utilizar para representar cualquier cosa. Echa un vistazo a las fotos de abajo en las que encontrarás desde un caracol gigante subiendo a un banco de mármol a una extraña cama de tortura. Cualquiera puede sumergirse en estos dibujos y dar rienda suelta a su imaginación.
1. Una cascada con arco iris shout
Por Joe Hill

2. Una botella de whiskey sobre un magnífico mirador
Freshest Whisky
Por Manfred Stader

3. Sesión de aventura y rafting
River Rafting
Por Julian Beever

4. Un caracol gigante
Por Julian Beever

5. Versión aterradora de David
David?
Por Kurt Wenner

6. Una extraña cama de tortura
Torture
Por Manfred Stader

7. Una antigua bañera de hidromasaje
Wash Pit
Por Manfred Stader

8. Un estanque para meditar
Fish Pond
Por Por Lee Stum

9. Una misteriosa cueva con agua
Water Cave
Por Edgar Mueller

10. Un comecocos tamaño gigante arte 3 d
Por Leon Keer

11. Una tumba egipcia espeluznante arte en las aceras
Por Tracy Lee Stum

martes, 4 de marzo de 2014

El oficio de poeta

Viajes a lo imperfecto
tras la lucha continua
de sinónimos carentes
de toda rima,
sólo sonidos sordos.

Oficio de escultor
con la roca de las palabras,
sentimiento evadido
para elevar el sentimiento,

vacío, confusión.

En esto gasto mi tiempo,
otros lloran,

otros ríen,
viven la vida,

yo no me lo permito.

martes, 18 de diciembre de 2012

Paseo por Gijón con el Sr. X

 http://elviajero.elpais.com/elviajero/2012/12/11/actualidad/1355249012_600931.html

Su rastro se puede seguir a través de grafitis cargados de humor e ironía


Pablo Picasso con un espray de pintura, imaginado por Sr. X en Gijón.
Al Sr. X no le salen con facilidad las palabras. Por no decir, no dice ni su nombre y su origen lo sitúa en la Interzona, ese no lugar imaginado por su admirado William Burroughs. El Sr. X tiene su propio lenguaje, pero en lugar de palabras utiliza espray y pinceles. Sus ideas transitan de madrugada por aceras y paredes en forma de grafitis que animan las calles de Gijón con arte e ironía, pero también se puede seguir su rastro en París, Madrid, Barcelona y Colonia.
Para sus trabajos emplea el stencil, plantillas que se adhieren a la pared y se pulveriza aerosol encima. “Es la forma más antigua de pintar. Es la pintura de las cavernas, donde el contorno de las manos era la plantilla”, explica. Sus intervenciones rondan la treintena, aunque vienen con fecha de caducidad. Desaparecen con frecuencia bajo la bayeta de la autoridad. “Es efímero, lo borran, bien, así el street art se va renovando”, admite. Nocturnidad y anonimato acompañan a este artista urbano mientras trabaja, pero su fugaz galería merece un paseo a la luz del día por la ciudad asturiana.
En el paseo nos encontraremos, en la Playa de Poniente, con una chica que desde el borde de una alcantarilla parece sugerir que en cualquier sitio uno puede sentirse como en casa. Una puerta al submundo por la que, si permanecemos atentos, veremos deslizarse a un cocodrilo en las cercanías del Club de Vela.
El recorrido prosigue por el Puerto Deportivo hasta la Punta de Lecquerica, donde la mirada de la chica de Bowman sobrevuela la bahía. Es este uno de los rincones favoritos del Sr. X, que manifiesta su atracción “por los sitios degradados, por la textura de lo viejo”. Y allí donde el mar castiga al malecón intercambiaban opiniones Alf y Bukovsky. “Pues yo prefiero a Ken Follet”, proclamaba el extraterrestre. Un fascinante collage urbano que avanza entre farolas camufladas como habanos, ilustraciones de El Principito en señales de tráfico y mensajes contra la sociedad de consumo.
Carácter reivindicativo, pero con humor: “Son pequeños gags visuales, para que la gente los vea y se alegre un poco”, propone su autor. El Arte Pop, la Generación Beat o Camilo José Cela son algunos de los referentes privados de este señor del arte urbano, el mismo que imaginó a Picasso con un espray en la mano.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Hopper, la mejor exposición del año para los lectores


La retrospectiva del artista en el museo Thyssen de Madrid ha sido la favorita de los lectores de EL PAÍS

‘Habitación en Nueva York’ (1932), de Hopper.

Entendía que el arte es el esfuerzo de uno por comunicar a los otros su propia reacción emocional ante la vida y el mundo. Enemigo de la impostura y el artificio, Edward Hopper (Nyack, 1882-Nueva York, 19667) es el gran retratista de la vida moderna norteamericana. Admirado en todo el mundo, su obra no se había podido contemplar de manera detallada en España hasta la exposición que este año le dedicó la Fundación Thyssen, en Madrid, ahora expuesta en el Grand Palais, en París, hasta mediados de enero. La devoción por el artista estadounidense hizo que el museo alcanzara un récord histórico de visitante: 322.437 entradas, un privilegio que hasta entonces lo ostentaba Antonio López, con 317.977 entradas. La exposición dedicada a El joven Rafael, en el vecino museo del Prado, se quedó en 306.000.
Comisariada por Tomás Llorens y Didier Ottinger, director adjunto del Pompidou, la retrospectiva dedicada a Edward Hopper, titulada sencillamente Hopper, consiguió reunir nada menos que 40 óleos del centenar que llegó a firmar a lo largo de su vida. Una notable selección de grabados y acuarelas completaban la muestra coproducida con los Museos Nacionales de Francia. En tres años de preparación, se consiguieron préstamos de obras prodecentes de museos y coleccionistas privados de todo el mundo. No pudieron traer Nighthawks (1942), una de sus obras más populares, pero su ausencia no fue determinante a la vista de la masiva acogida por parte del público amante del arte.
Organizada en orden cronológico, la exposición Hopper recorría todos los grandes temas del artista. Contador insuperable de los estados de ánimo a partir del paisaje y la arquitectura, muchos de esos temas han inspirado e incluso han sido escenario de películas como El final de la violencia, de Win Wenders o, sobre todo, Psicosis, de Alfred Hitchcock.Esos temas protagonistas de sus lienzos (la melancolía, la soledad, el miedo ante lo desconocido) están ligados a la esencia del ser estadounidense y para ello escoge escenarios que hasta entonces son desconocidos para los pintores europeos. Hopper coloca a sus protagonistas en medio de viviendas y mobiliarios horrendos. “Nuestra arquitectura autóctona”, escribe “con su espantosa belleza, sus absurdos tejados pseudo góticos de mansarda francesa, coloniales o lo que sea, pintadas o bien con colores que hacen daño a la vista o bien con delicadas armonías de pintura descolorida, las casas pegadas una a la otra a lo largo de calles interminables que desaparecen en el punto de fuga de pantanos o montones de basura”. Con la misma desnudez recrea los semáforos de los cruces de las calles, los tendidos eléctricos, los trenes, los cadillacs; escenarios en los que los personajes respiran y ven pasar las horas muertas en medio de un calor sofocante o del helador frío del otoño. El Loop del puente de Manhattan (1928), Dos en el patio de butacas (1927), Sol de mañana (1952), Hotel junto al ferrocarril (1952), Gente al sol (1960), Oficina en Nueva York (1962), Habitación de hotel (1931), propiedad de Carmen Thyssen, o Dos cómicos (1966), su última pintura, son algunos de los hitos que han convertido esta exposición en la favorita de la temporada.

lunes, 10 de diciembre de 2012

El test del 'glamour'

El Museo de Bellas Artes de Boston dedica una exposición al fotógrafo Mario Testino


Kate Moss, Londres (2006). Museum of Fine Arts. / Mario Testino
Es uno de los fotógrafos de moda más conocidos del mundo. Las mejores modelos y artistas internacionales han posado frente a su lente y ahora, por primera vez en Estados Unidos, un gran museo se ha interesado por su obra y le ha organizado una retrospectiva. Estamos hablando del peruano Mario Testino (Lima, 1954), el artista que se encuentra detrás de muchos reportajes fotográficos de revistas como Vogue y Vanity Fair y de campañas publicitarias de grandes marcas de lujo.
Desde el pasado mes de octubre se pueden ver más de un centenar de fotos de Testino en el Museo de Bellas Artes de Boston (MFA por sus siglas en inglés) en dos muestras distintas. La más grande se llama In your face (En tu cara) y estará abierta hasta el 3 de febrero. En ella vemos impresionantes retratos de modelos como Kate Moss, Stephanie Seymor y Gisele Bündchen; actrices como Gwyneth Paltrow y Nicole Kidman; músicos como Mick Jagger, Madonna y Lady Gaga, y atletas de la talla de David Beckham y Tom Brady, jugador de fútbol americano y marido de Gisele Bündchen. La muestra es impactante, tanto por el contenido como por la dimensión de las imágenes. Algunas de las fotografías están impresas en aluminio y miden casi 2,5 x 2 metros. Hay desnudos, poses provocativos y mucho estilo y belleza.
En la otra muestra, mucho más pequeña e íntima, los protagonistas son la familia real británica. Llamada Retratos de la Familia Real Británica, la exposición se podrá ver hasta el 16 de junio del próximo año. En ella vemos la preciosa y ya icónica foto en blanco y negro, publicada en Vanity Fair, que Testino hizo a Diana de Gales en 1997 y que se convertiría en su último retrato oficial antes de su muerte ese mismo año. También figuran los ya famosos retratos del compromiso en 2010 entre el Príncipe Guillermo y Kate Middleton, los hoy Duques de Cambridge.
Estas dos instalaciones repasan la dilatada y exitosa carrera de Testino a lo largo de 30 años, desde que se mudó a Londres en 1976 desde su Perú natal hasta el día de hoy. Se trata de una muestra muy especial para el fotógrafo ya que él mismo ha elegido las 122 obras que se muestran en la capital de Massachusetts.
Una muestra “deliciosamente provocativa”, como ha dicho Vogue, que aúna el mundo del arte y de la moda como en pocas ocasiones se ha hecho.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Brasil rinde honores a Óscar Niemeyer en la sede presidencial

El país decreta siete días de luto por la muerte del arquitecto

FERNANDO BIZERRA | Efe
FERNANDO BIZERRA | Efe
La capital de Brasil recibió con honores el féretro del arquitecto Óscar Niemeyer, uno de los padres de esta ciudad construida hace medio siglo en las sabanas del centro del país, para rendirle un último homenaje al genio de la curva en el cemento.
El féretro de Niemeyer, cubierto con la bandera brasileña, fue trasladado en un avión de la Presidencia desde Río de Janeiro, su ciudad natal y en la que falleció anoche a los 104 años de edad, y recibido en la Base Aérea de Brasilia, la capital, por una guardia de honor militar.
Después de un recorrido de varios kilómetros bajo un sol canicular hasta el Palacio de Planalto, el ataúd, cargado a hombros por la guardia fúnebre de la Policía Federal, subió la rampa de la sede presidencial flanqueado por el cuerpo de los Dragones de la Independencia, honor reservado para jefes de Estado.
Vestida de negro, Rousseff, que estaba acompañada por la viuda, Vera Lucia Cabreira, esperó en la parte superior de la rampa el paso del ataúd y aplaudió cuando los restos del premiado arquitecto y militante comunista traspasaron el umbral del palacio.
La mandataria decretó luto oficial de siete días por la muerte del arquitecto, según informó el palacio presidencial, medida que también tomó el Distrito Federal de Brasilia.
Para Brasilia, Niemeyer diseñó, entre otros, los palacios de Planalto (sede de la Presidencia), da Alvorada (residencia oficial) y de Itamaraty (cancillería); el Congreso Nacional, el Palacio de Justicia, la sede del Supremo Tribunal Federal y de los ministerios, alineados uno al lado del otro a lo largo de una explanada, así como la catedral.
En su tarea creativa, el artista tuvo como socio al urbanista Lucio Costa, que proyectó el llamado «plano piloto» sobre el que se trazó la capital brasileña, una urbe que comenzó a ser construida en medio de la nada en 1956, que se inauguró en 1960 y que por su arquitectura singular fue declarada patrimonio cultural de la humanidad de la Unesco en 1987.
Por esas razones, Rousseff, que al conocer la noticia del fallecimiento definió a Niemeyer como «genio» y «revolucionario», ofreció a sus familiares el palacio presidencial para una ceremonia oficial de despedida en la que participaron las máximas autoridades de los tres poderes.
Al acto se sumaron delegados de Argentina, Uruguay y Venezuela que participan en la cumbre del Mercosur que se celebra el Palacio de Itamaraty y que acompañaron al canciller brasileño, Antonio Patriota, hasta la sede presidencial.
Fue un acto sobrio con el que la clase política brasileña quiso rendir homenaje al padre del modernismo arquitectónico, al hombre que en sus obras moldeó el hormigón para darle levedad y, sobre todo, la sensualidad de la curva, un concepto inspirado en las formas femeninas.
Después de las honras oficiales, el Gobierno abrió las puertas del palacio para que el público que presenciaba el homenaje a distancia pudiera despedirse también del artista.
El gobernador del Distrito Federal de Brasilia, Agnelo Queiroz, anunció que ampliará el legado de Niemeyer a la capital con la construcción de obras proyectadas por él que no han salido del papel.
Niemeyer, que ejerció la arquitectura desde 1934 casi hasta el final de sus días, diseñó más de 600 obras repartidas por diversas ciudades brasileñas y de países como Francia, España, Italia, Estados Unidos, Argelia y Arabia Saudí, entre otros.
«Brasilia todavía verá muchos proyectos de nuestro genio», dijo Queiroz, quien anunció además unos actos conmemorativos el próximo 15 de diciembre, día en que Niemeyer cumpliría 105 años.
Tras los homenajes en Brasilia el cadáver de Niemeyer retornará esta noche a Río de Janeiro, donde mañana será velado en el Palacio da Cidade, y por la tarde será sepultado en el cementerio de Sao Joao, en el barrio de Botafogo, un acto reservado para sus familiares y amigos más cercanos.

martes, 4 de diciembre de 2012

Un arte móvil para el móvil

Por: | 29 de noviembre de 2012
El Arte Móvil del Centro de Arte La Panera
El Centro de Arte la Panera de Lleida es la primera institución artística de España, que se ha volcado de lleno en un proyecto curatorial a largo plazo, enfocado hacia el arte móvil. El objetivo es involucrar los artistas, que conforman la programación del centro, en el desarrollo de una pieza para smartphones coincidiendo con sus exposiciones, independientemente de que su trabajo se centre o no en las nuevas tecnologías. “Sin embargo, no siempre las piezas son vinculadas con exhibiciones físicas en La Panera. La idea es construir una colección paralela, hecha de obras exclusivas para iPhone, complementaria a la que tenemos”, explica la directora del centro, Gloria Picazo. En el caso de la pieza de Marina Núñez, que acaba de estrenar, se trata de un proyecto no vinculado con una muestra. En cambio las aplicaciones que la precedieron, de Ignacio Uriarte y Juan López, fueron concebidas en el contexto de las respectivas exposiciones, realizadas por los artistas en La Panera. Gloria Picazo, ha anticipado al Silicio, que ya tiene tres trabajos encargados, al madrileño Daniel Canogar, al catalán Ignasi Aballí y a la artista de Bilbao Abigail Lazkoz, aunque aún no tienen fecha de estreno.
Worlds inside de Marina NúñezLa última producción de arte móvil, encargada a Marina Núñez, se titula Worlds inside. La pieza funciona a partir de una fotografía, que el espectador puede escoger entre las que tiene almacenadas en su móvil, que  -una vez procesada por la aplicación- quedará desintegrada en múltiples fragmentos. “En esta aplicación cada fragmento de la realidad -un retrato, un paisaje, un objeto- constituye un micro mundo, una amalgama, de repente inestable, de partículas microscópicas, que rememoran átomos, moléculas, células o microorganismos”, explica la artista. Así mismo el proceso puede ser invertido y, a partir de todas las partículas, se puede volver a reconstruir la imagen inicial.

Worlds inside, como las demás aplicaciones artísticas producidas por La Panera, se puede conseguir descargando gratuitamente desde el App Store la aplicación
Arte Móvil. “El objetivo principal de esta iniciativa es ofrecer un arte móvil para el móvil, obras que el espectador se pueda llevar vaya donde vaya y además que le brinden la oportunidad de disfrutar de las creaciones artísticas de una forma diferente a la habitual”, explica Gloria Picazo para contextualizar el proyecto que se inscribe en una nueva línea de investigación promovida por el centro.

El programa de arte móvil de La Panera
se estrenó el pasado mes de enero con motivo de la exposición Works, la primera retrospectiva del artista español Ignacio Uriarte. Para la ocasión se encargó Eternal labyrinth, una obra inédita, que se presenta como una línea sin fin. La pieza consiste en un laberinto navegable, cuyos recorridos, delimitados por líneas negras, son infinitos y sus geometrías se van formando a medida que el usuario toca la pantalla, creando un laberinto del que no podrá salir nunca.
A la derriba de Juan López en el Centro de Arte La Panera

Después de Eternal labyrinth, Juan López creó la obra titulada Glassgate, a partir de A la derriba, la muestra del artista que se clausuró en La Panera el pasado 18 de noviembre. Para esta exposición, López realizó una intervención arquitectónica basada en una vídeo instalación, en la que los muros de La Panera parecen derrumbarse y resquebrajarse, dejando entrever a través de las fisuras porciones de espacio urbano, que en realidad son vídeo secuencias, captadas en tiempo real alrededor del centro, como si durante un armageddon La Panera hubiera sido engullida por la propia ciudad de Lleida.
Glassgate de Juan López

Para la aplicación móvil Glassgate, López ha utilizado el mismo concepto y cuando el usuario captura una fotografía con el móvil, esta queda enmarcada en las mismas fracturas que el artista ha utilizado en el espacio expositivo de La Panera. De ese modo el usuario tiene la sensación que la pantalla de su teléfono se está resquebrajando y que a través de las fracturas se pueden percibir retales de otra realidad.

La aplicación
Arte Móvil, así como la programación de todas las piezas, ha sido realizada con el apoyo informático de la firma Use-It de Lleida, una empresa innovadora dedicada al desarrollo de aplicaciones para móviles, páginas web y servicios de usabilidad, fundada por Àlex Surroca, Jordi Monné, Xavier Maya y Daniel Roman. En cambio la pieza de Marina Núñez ha sido programada por José Félix Lucía.

Entre el 10 de enero y el 24 de febrero, en su Centro de Documentación, La Panera expondrá las tres aplicaciones, junto con varias grabaciones en vídeo, para que los visitantes puedan ver y experimentar las propuestas de Arte Móvil en funcionamiento.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Joaquín Sorolla, el pintor del millón de dólares

http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/25/valencia/1353844821.html
Dos empleadas de Sotheby's preparando la obra de Sorolla 'Pescadores valencianos'. | Efe Dos empleadas de Sotheby's preparando la obra de Sorolla 'Pescadores valencianos'. | Efe
El pintor valenciano Joaquín Sorolla se ha convertido en las últimas décadas en un valor seguro en el mercado del arte internacional, como lo demuestra el hecho de que, desde 1990, un total de 28 obras del artista han superado el millón de dólares en subasta, la mayoría de las cuales -en concreto 22- se han vendido a través de la firma Sotheby's.
Así lo ha asegurado Aurora Zubillaga, consejera delegada de Sotheby's España y anteriormente la encargada de las ventas de pintura española. La experta ha aseverado que Sorolla es el creador "favorito" de esta casa subastas, ya que, en comparación con otros autores contemporáneos, como Anglada Camarasa, Santiago Rusiñol o Ramon Casas, el valenciano ha logrado "una proyección más internacional".
Prueba de ello, ha recordado, es el récord conseguido con la obra 'Pescadores valencianos' (1895) que Sotheby's Londres ha vendido esta semana a una fundación europea por un importe de 3,73 millones de libras (4,64 millones de euros).

'Pescadores valencianos'

La obra, pintada por el artista valenciano en 1895 en una playa de Valencia, tenía un precio de salida de entre 1 y 1,5 millones de libras (entre 1,24 y 1,86 millones de euros). El cuadro, que salía a subasta por primera vez, fue adquirido por la Galería Nacional de Berlín para después pasar a formar parte de la colección del Infante Alfonso de Borbón hasta llegar a manos privadas.
Zubillaga ha considerado que la elevadísima cantidad registrada por esta pieza se debe a que "reunía todos los ingredientes" para llamar la atención de los potenciales compradores. De hecho, ha comentado que hubo nueve personas que pujaban por este cuadro, de las que gran parte no eran coleccionistas habituales de Sorolla, lo que indica que ha sido la enorme calidad de la obra lo que atrajo a los aficionados, además de que se trata de un trabajo "más impresionista y del estilo más conocido por el público en general".
Preguntado por si cree que el llamado 'pintor de la luz' ha tocado techo en el mercado, ha señalado que espera que no aunque que esto siempre es difícil de prever porque el comportamiento de las subastas es "caprichoso".

'Obras muy buenas en manos privadas'

Asimismo, ha hecho notar que "todavía hay en manos privadas obras muy buenas" del artista valenciano, ya que su producción fue amplísima. Respecto al perfil de coleccionista interesado en Sorolla, la experta ha apuntado que, "tradicionalmente, los compradores a estos niveles tan importantes han sido estadounidenses y sudamericanos".
Por lo que se refiere a los europeos, el creador valenciano ha despertado interés entre los suizos, agrega. En todo caso, Zubillaga calcula que aproximadamente un 60% de coleccionismo de Sorolla ha sido internacional. '

'Tirón' en Valencia

El 'tirón' de Joaquín Sorolla ha llegado también al público en general. Un ejemplo de ello es la sala dedicada al pintor que se ha acondicionado en el Museo de Bellas Artes San Pío V y que ya ha tenido que ser ampliada.
La sala, abierta el 26 de octubre de 2011, supuso en los dos meses siguientes a su creación un incremento de casi un 30% en el número de visitantes a la pinacoteca, 6.500 más que en el año anterior (total 28.464).
Recientemente, la consellera de Turismo, Cultura y Deporte de la Generalitat, Lola Johnson, subrayaba el impacto alcanzado la "marca Sorolla" y explicaba que el éxito de la sala de este autor "es tal que, desde su puesta en funcionamiento hace ahora un año, ha recibido más visitantes que los que recibió el Museo de Bellas Artes en todo 2011".

martes, 20 de noviembre de 2012

Jardines Botánicos del Bronx: 'Valdés Garden'

En ElMundo.es: http://www.elmundo.es/elmundo/2012/11/20/cultura/1353401779.html?a=BB304c3e96834af3d29dca5343a7709caa6&t=1353416153&numero=
  • Botánico del Bronx acoge las giganntescas esculturas de Manolo Valdés
Hay hermosuras, verdaderas bellezas en el mundo, que no son degustadas con la profusión que merecen. En ocasiones porque los astros que las alumbran son cicateros a la hora de mostrarse. La mezzosoprano Cecilia Bartoli es en cierta medida un ejemplo, no se prodiga lo suficiente, según bastantes de sus seguidores. El matador José Tomás está aún más en la misma categoría, pudiendo embriagar a miles de personas en 40 o 50 tardes se exhibe sólo en unas míseras cuatro corridas con lo que la emoción que transmite, la rotundidad de su arte sólo es paladeada por un puñado de privilegiados. Si José Tomás es creyente más le vale confesarse en algún momento porque deberá responder de su roñosería en el Juicio final.
Fotografías: Inocencio F. AriasFotografías: Inocencio F. Arias
Otras bellezas no obtienen la atención que merecen, incluso dentro de una ciudad, por encontrarse un tanto a trasmano. En España hay abundantes ejemplos. Hasta en la muy cosmopolita Nueva York, a la que he vuelto recientemente, podemos toparnos con algún botón de muestra. Un caso claro es la Hispanic Society, probablemente la colección más importante de arte español fuera de nuestro país y que, por estar ubicada en la parte alta de Manhattan, adentrada en Harlem, duerme el sueño de los justos olvidada de los visitantes. Una increíble colección de Sorollas, amén de Goyas, Velazquez, Casas, finísima cerámica, unos 3,200 carteles taurinos de fines del XIX y principios del XX... Su tesoro es ignorado por muchos neoyorquinos y por la inmensidad de turistas españoles que vienen a consumir frenéticamente a la ciudad.
Otra joya a trasmano, aunque mucho menos ninguneada, son los Jardines Botánicos del Bronx probablemente el espacio más importante de este género en Estados Unidos y cuya visita recomiendo especialmente en estas fechas a nuestros compatriotas porque en su singular marco el artista español Manolo Valdés ha posado siete monumentales esculturas que literalmente encandilan, deslumbran. No es hipérbole. Las gigantescas piezas, que se exhiben hasta el 25 de Mayo, se funden idealmente, sublimemente con el cuidado paisaje de los Jardines del Bronx. La visión repentina de varias de ellas tiene algo de 'shock' estético que roza lo sobrecogedor como asomarse al Cañón del Colorado, como un pase natural de José Tomás o el final primorosamente ejecutado de un aria de 'Lucia' o 'Don Carlos'. El Botánico del Bronx parece que llevase su largo siglo de existencia esperando a las estatuas del español y Valdés, de su lado, parece como si hubiera estado una década paseando por las rocosas montañitas, los riachuelos, las avenidas, los senderos del parque... para concebir su insólita obra.
Fotografía: Inocencio F. AriasFotografía: Inocencio F. Arias
La finca de los Jardines botánicos, pegada al Zoo más rico de Estados Unidos, tiene una extensión no despreciable, algo superior a 100 hectáreas, y fue adquirida por el Ayuntamiento de la ciudad en 1891 y desarrollada, como es frecuente en aquel país, por la iniciativa privada, aportaciones de particulares, donativos de grandes empresas... Cuenta con un impresionante laboratorio y Centro de investigación, financiado en parte por Pfizer, en el que unos 180 profesores y científicos enseñan a unos 45 estudiantes venidos de todo el mundo. La biblioteca instalada en un imponente edificio tiene la friolera de 555.000 volúmenes sobre la flora, plantas, árboles del planeta.
Perderse en sus vericuetos en los días de semana del otoño o primavera, cuando el ambiente me parece más bonito y hay menos gente, los Jardines reciben 820.000 visitantes al año, es relajante y enriquecedor. Entre la rica variedad de árboles, robles, abedules, cerezos...las treintas hectáreas dedicadas a las coníferas constituyen, por su variedad y formas insólitas, un espectáculo único.
Fotografía: Inocencio F. AriasFotografía: Inocencio F. Arias
Las estatuas de Valdés ('Yedra', 'Guiomar', 'Alhambra', 'Mariposas'... Alguna mide 16 metros de larga y cuatro de alta, están hechas en aluminio y y fundidas en España y pesan 20 toneladas) están diseminadas en parajes relativamente cerca de la entrada. El artista contaba a 'The New York Times', en un largo artículo que el matutino dedicaba a la inauguración, que tuvo la idea andando una mañana por Central Park al ver a un hombre tumbado tomando el sol y sobre cuya cabeza jugueteaban unas bonitas mariposas.
Gregory Lang, Presidente de los Jardines, que han editado carteles, folletos, tarjetas postales y camisetas sobre el tema, ha contado que "nos interesan obras de volumen que atraigan gente a los Jardines pero que también le sugieran al visitante contemplar los Jardines con un enfoque diferente".
Sugieren cosas ciertamente. Me gustaría vivir aún en Nueva York y sentarme con un buen libro(¿Chejov?, ¿Vargas Llosa?, ¿Kundera?) algo distanciado pero enfrente de, por ejemplo, 'Mariposas', enfrascarme en la lectura, ahora en otoño sería una época adecuada, y de vez en cuando, sin prisas, levantar la vista y saborear el lienzo casi incomparable que tengo delante. Sería un festín. Y siento que una al menos de ellas no acabe aterrizando milagrosamente en el Retiro.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Dalí: El gran masturbador regresa desde París

 Noticia de El País: http://cultura.elpais.com/cultura/2012/11/19/actualidad/1353319471_552009.html

 

El regreso del gran masturbador

El Pompidou, primero, y el Reina Sofía después, acogerán la más grande retrospectiva sobre la obra de Dalí

FOTOGALERÍA
Un visitante observa 'El gran masturbador' de Dalí en el Centro Pompidou. / FRANCOIS GUILLOT (AFP)
Tonterías y canalladas verbales como "Franco era un santo" o "La libertad es una mierda" no deben sepultar la bestialidad que, desde el punto de vista de la cantidad y de la calidad, supone la obra de Salvador Dalí (Figueras, 1904-1989). Pero las elecciones son libres, y allá quien decida quedarse solo en la circense epidermis del genio. No lo han hecho los comisarios de la gigantesca retrospectiva que sobre el autor de la frase "el surrealismo soy yo" (vaya, otra boutade) abrirá sus puertas este miércoles en el Centro Pompidou de París. La exposición, que recorre toda la trayectoria del artista, desde sus trabajos de juventud hasta su última pintura, Cola de golondrina (1983), permanecerá en el Centro Nacional de Arte y Cultura de la capital francesa hasta el próximo 25 de marzo será entonces cuando el universo Dalí se traslade de forma íntegra a Madrid, para ser desplegado a partir del 23 de abril en las salas del Reina Sofía, coorganizador junto con el Pompidou de este retorno del hijo... no tan pródigo.
En torno a 200 obras, entre pintura, escultura, audiovisuales, fotografía... conforman lo que, en el caso de París, es sin duda una de las exposiciones de la década. A las salas de la exposición se entra por un huevo gigante que simboliza lo corporal y se sale por un cerebro, que simboliza lo espiritual. La escenografía es del arquitecto Óscar Tusquets y respeta la idea original de Dalí para la exposición que tuvo lugar en el Pompidou en el 79 de poner todos los cuadros como en un foro y dejar el centro vacío.
Acostumbrados como están a organizar tremendas citas artísticas en cuanto a tamaño, calidad y tirón popular, los responsables artísticos del inmenso edificio de plástico, acero, hormigón y cristal firmado en 1977 por los arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers son conscientes del reto: reeditar el éxito de la última gran retrospectiva francesa de Dalí. Será imposible. Fue en 1979, aquí, en el Pompidou, y entonces más de 840.000 visitantes colapsaron las salas del centro. Nunca una exposición ha recibido tantas visitas en la capital francesa. Aquella vez, Dalí llegó a la puerta del museo en un Rolls-Royce, con un bastón en una mano y un bogavante en la otra. No sabía que, justo ese día, los trabajadores del Pompidou estaban de huelga. Así que se bajó del Rolls y se fue a parlamentar con ellos, dándoles toda su solidaridad.
Museos de todo el mundo, entre ellos el MoMa, la Tate, el Museo de Arte de Filadelfia, Museo de Bellas Artes de Bruselas y, por supuesto, el Reina Sofía, el Pompidou y el Salvador Dalí Museum de Saint Petersburg (Florida) han prestado obra para la muestra. En ella se pueden contemplar algunas de las obras maestras del artista, como La persistencia de la memoria, El gran masturbador, La tentación de San Antonio, El espectro del sex appeal o el Teléfono afrodisiaco. La retrospectiva ha sido comisariada, por parte francesa, por Jean-Michel Bohours y Thierry Dufrêne, y por la española, por Montse Aguer, directora del Centro de Estudios Dalinianos en la Fundación Gala-Salvador Dalí.
"Esta exposición nos pone en guardia contra todos los prejuicios, y propone un reto: la re-evaluación de la obra de Dalí en un contexto museístico", sostiene Manuel Borja-Villel, director del Reina Sofía. “Espero que con esta muestra se rescate la obra de Dalí por fin porque muchas veces lo daliniano ha superado a Dalí”, remacha Villel. "No es posible exponer a Dalí en un museo como se expone a cualquier otro artista", dice el director del Museo de Arte Moderno del Pompidou, Alfred Pacquement. Ya solo queda comprobar los porqués de ese reto, y regresar a Dalí, Al Dalí creador de mundos tenebrosos en busca de Freud y de sus adorados Velázquez y Rafael. No al energúmeno de diarrea verbal.

martes, 13 de noviembre de 2012

Crítica de "Rashòmon"

Kurosawa, por si faltara más, filosófico. "Un mal peor que las pestes y la guerra", dice el sacerdote desesperanzado. Un error pequeño puede tener consecuencias devastadoras en la vida del hombre, pues vivimos de acuerdo con lo que creemos verdadero y bueno. Pero descubrir la verdad puede ser muy difícil, tanto que nos lleva a caer en el relativismo, escepticismo y nos hace perder la "fe en la humanidad". Y uno de los mayores obstáculos para descubrir la verdad somos nosotros mismos, porque nuestras creencias, egoísmos y prejuicios alteran la percepción que tenemos de las cosas, cómo las vivimos y recordamos. La verdad queda enmarañada detrás de relatos confusos y contradictorios que dicen más de la persona que los cuenta que del cuento mismo. Kurosawa pinta genialmente que el camino hacia la verdad puede ser tan enredado como el bosque en el que ocurren los hechos. Nos agota ver la marcha de los personajes por una jungla intransitable. Pero mucho más frustrante y agotador es tratar de develar el misterio del asesinato.
Además de este planteo brillante de uno de los mayores problemas filosóficos (¿qué es la verdad? ¿podemos conocerla? ¡ Nada menos !) Kurosawa se muestra como un realista que conoce muy bien las dimensiones del alma humana; por eso nos muestra en el cuarto relato (que, en mi humilde opinión, es el verdadero) personajes a cuál más infame (una mujer hastiada de su marido, venenosa como una víbora y que no sabe lo que quiere; un "noble" que nos recuerda a nuestros políticos de hoy, asquerosamente aburguesado y cobarde; un bandido "de cuarta" que se las cuenta, una rata de los bosques muy lejos del temible asaltante que se pretende) que distorsionan la verdad para pintarse a ellos mismos como los "buenos" o "mejores" de la historia.
La obra funciona como una exploración del ser humano, su egoísmo y vanidad, sus necesidades de comunicación e información, sus capacidades y limitaciones, sus relaciones con la verdad, etc. En varias ocasiones el realizador evidencia que sus intereses no radican tanto en el realismo como en la fantasía. Así lo indican la incursión del leñador en el bosque.
 
Por otra parte, el mundo es un infierno de odio y egoísmo. Así, sobresale la importancia que se da a los sentimientos de los protagonistas: odio y rencor (samurai), culpa y desolación (Masako), deseo y bravuconería (ladrón), curiosidad, prudencia y ternura (leñador), confusión y desesperanza (monje), etc.
Aparte de ser perfecta a nivel técnico, a nivel argumentativo posee una innegable y sobrecogedora fuerza, una intensad y exacerbación en las acciones de cada personaje, cualidad que lleva una poderosa carga de culpa, redención, y pesimismo existencial. No es más que poesía hecha cine.
Como una buena joya del celuloide, al talento de su hacedor se le suma la exquisita fotografía en blanco y negro de Kazuo Miyagawa; una estupenda banda sonora de Fumio Hayasaka; y por ultimo pero no menos importante, las geniales interpretaciones de todo el reparto, en especial la del afligido leñador, así como las del trío en el que se teje la trama, contando con el histrionismo del siempre carismático actor fetiche de Kurosawa, el gran Toshiro Mifune.

En fin, una película descomunal, inagotable. Sobrepasa cualquier cosa que pueda decir sobre ella.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Auguste Rodin y su 172º aniversario: Su obra, «El pensador» cambió la concepción de la escultura de su época

Auguste Rodin (París, 12 de noviembre de 1840 ? Meudon, 17 de noviembre de 1917) es uno de los artistas impresionistas más importantes. Hoy se cumple el 172º aniversario del nacimiento de Rodin, el escultor que fue capaz de dar un nuevo rumbo a la concepción de la escultura. Auguste Rodin fue contemporáneo de grandes pintores impresionistas como Monet, Renoir, Manet o Cézanne y compartí con ellos su rebeldía contra el academicismo imperante y la voluntad subjetiva sobre la obra, imbuyéndola de personalidad y alejándola de cualquier representación mimética del modelo. Como ellos, el escultor Auguste Rodin fue un beligerante de la causa, pero, sin embargo, biográficamente siempre se ha destacado su apego a acometer la revolución al margen de sus colegas, sin compartir discusiones ni tertulias de café, encerrado en su taller parisino de Meudon, exclusivamente preocupado por su carrera y su repercusión social. Bien es verdad que se ha tendido a mitificar en exceso la soledad del autor, que, en cambio, no dudaba en presentarse a los concursos de los salones que se convocaban en la época o en asistir a veladas de alta sociedad.
El pensador es su obra más conocida y a través de ella, Auguste Rodin trató de representar a Dante frente a las puertas del infierno para ensalzar así su poema. Rodin realizó el primer modelo de El pensador en 1880, y sin embargo, no fue hasta 1904 que se presentó en público. La estatua está fundida en bronce y pesa 650 kilos, y a día de hoy existen múltiples versiones de esta escultura en todos los rincones del mundo. La escultura más famosa de Auguste Rodin se puede ver a día de hoy en día a las puertas del museo francés que lleva su nombre.
Después de un viaje a Italia, Auguste Rodin fue consciente de que el cambio estético habría de venir de la mano de Miguel Ángel. En Florencia se entusiasma ante el sepulcro de Juliano de Médicis, con las esculturas de La noche y El día, y con La piedad que Miguel Ángel había previsto para su propia tumba. A partir de entonces, el proceso de trabajo de Auguste Rodin quedó marcado por la observación y análisis de la técnica del maestro, por aquel deliberado inacabado, el «non finito», que él contextualizará a finales del siglo XIX en el pensamiento impresionista de las sensaciones. Las diferentes texturas del material, provocadas por zonas desigualmente trabajadas, impactarán de lleno en los mármoles, bronces y arcillas de la obra de Auguste Rodin.
Es curioso que los inicios de Auguste Rodin no presagiasen la fama que lo acompañó en vida, porque, cuando empezó a interesarse por el arte, el escultor fue de fracaso en fracaso. Después de intentar, al menos en tres ocasiones, entrar en la escuela de Bellas Artes de París, sin conseguirlo, colaboró en distintos talleres artesanos en los que se fabricaban piezas ornamentales en serie o se decoraban jarrones de Sèvres, trabajos no precisamente estimados creativos, pero que lo ayudaron, hasta cerca de los cuarenta años, a tener una economía más o menos saneada.
Mientras, empeñado en que se lo reconociera por sus trazas artísticas, Auguste Rodin envió al Salón de 1865 la escultura El hombre de la nariz rota, que fue rechazada; posteriormente, la pieza La edad del bronce levantó un comunal escándalo, al especularse sobre la idea de un vaciado del natural, una especie de máscara del rostro del propio modelo. Auguste Rodin casi se arruina en los tribunales al defenderse.
Auguste Rodin y su controvertida vida
Sin embargo, algunas de las controversias en vez de perjudicarle terminaron por beneficiar a Auguste Rodin. Pronto adquirió fama de artista independiente y vanguardista, lo que contribuyó a que particulares e instituciones le hiciesen sus primeros grandes encargos. La puerta del infierno, Monumento a Balzac o Los burgueses de Calais no dejarán terreno para la duda en sus contemporáneos. Estaban ante el mejor escultor de la incipiente modernidad, perfecto heredero de la estela renacentista de Bernini y Miguel Ángel.
Por muchos motivos, Auguste Rodin fue una avanzadilla de su tiempo. Hoy es habitual asumir el trabajo de taller en el que el escultor cree la idea sobre un papel y supervise el proceso de colaboradores que la lleven a cabo. Pero hasta entonces, el artista, además de ser el artífice original de la obra, dibujaba, moldeaba y vigilaba al detalle la fundición. Como mucho, los alumnos aportaban su granito de arena elaborando algún pequeño retazo de la figura. En el taller de Meudon, había ya moldeadores que daban forma al barro, al yeso y a la cera, devastadores que con cinceles extraían las formas al mármol, adornistas que elaboraban tocados, asistentes especializados que agrandaban o reducían las tallas, gente de su confianza que plasmaba al detalle las líneas de actuación señaladas por el creador.
La influencia de Auguste Rodin sobre los artistas que accedían a su taller era tal que incluso algunos de los que pretendían sobresalir por sí mismos, como Brancusi, renunciaban voluntariamente a recibir sus enseñanzas. Preferían fabricarse su futuro sin el peso de una propuesta que, sabían, signifi caba el comienzo de una nueva concepción artística. La imagen del Deus artíficex era una realidad en aquel espacio habitado por bocetos, maquetas, intentos fallidos y esculturas con vida propia. Ayudantes como Rose Beuret y Camille Claudel, en su admiración, terminaron por no distinguir al hombre del artista.
La extensa producción de Auguste Rodin
La producción del taller era enorme, porque Auguste Rodin con su «ejército de operarios» multiplicó sus piezas, conservando sus moldes para luego reproducirlas a distintas escalas en bronce y mármol. Solo el Museo Rodin en París cuenta en la actualidad con alrededor de 5.000 yesos.
Poco antes de morir, Auguste Rodin legó al Estado francés todos sus derechos con lo que a partir de entonces no han dejado de repetirse los vaciados de sus piezas más emblemáticas. ¿Se podrían considerar estos calcos de la obra original como falsificaciones? El debate está abierto desde hace décadas, terciando en él desde Bénédite, el primer director del Museo Rodin, hasta especialistas como Rosalind Krauss, que ha dedicado páginas a lo que ella llama «la pluralidad irreducible, una condición que no se reduce a la unidad, a lo singular o único». Pero bien se podría afi rmar que el primer instigador de las dudas entre lo verdadero y lo falso fue, con sus interesados «criterios de comercialización», el propio Auguste Rodin, contribuyendo a que figuras como El pensador llegarán a adornar, incluso, decorativos relojes de mesa, acercando incómodamente los límites de una obra de arte y un objeto Kirsch.
Al margen de estas disquisiciones, Auguste Rodin fue reconocido, junto a Cézanne , como uno de los padres de la modernidad, capaz de crear mundos de gran belleza, de transformar la realidad en alegoría, de extraer del interior de la piedra toda la fuerza de una imagen. Auguste Rodin desplegó su imaginación a través de una amplia iconografía de temas religiosos, literarios y mitológicos, pero hubo un género en el que se prodigó especialmente, el desnudo.
Auguste Rodin y el desnudo
A lápiz y a acuarela, los dibujos de Auguste Rodin y, evidentemente, sus esculturas contornean las figuras de sus modelos en poses y gestos voluptuosos, que franquean la línea sensual hacia el erotismo, una libertad plástica y moral que en no pocas ocasiones azuzó el escándalo en una sociedad que, ante la aventura de las atrevidas vanguardias, despertaba a los nuevos tiempos con sorpresa y no sin cierto desconcierto.

 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Hiroshige: En la penumbra de una canción de Placebo


En la penumbra de una canción de Placebo permanezco,
mínimo de mí, como Neruda en un cielo estrellado
que ahora contemplo en el libro, única ocasión.
Gente revoleteando, otros gritan al cerezo en flor,
blanco, tan blanco que hubieras podido estar muerto,
nadie lograría comprenderlo, sólo el autor
que ahora duerme su siesta, no holgazanea
sino que espera a la inspiración
a revolotear como mariposa, sumido en sombras,
ahora vienen, ahora se van.
 

Simples líneas, simple sentimiento
que resulta al afrontar el peligro
del honor insinuado en la profundidad,
estilo que revolotea, rosa y azul
se encuentran en un bar, ¿quién invita?

Otros se postran ante el mar,
pero el mar está ausente de mis escritos,
me ahogo en su nómina barata, lloro
y empiezo de nuevo, ¿qué más da?
 

La serie se repite, desolada la erupción
de lo taimado. Madre que revolotea,
alguien grita, y empiezo de nuevo,
alijo en el recoveco; miradas
que nacen y mueren entre láminas;
no hay principio ni final, solo muero
y empiezo de nuevo, ¿qué más da?

El Picasso de las calabazas aterroriza Nueva York

http://www.efevideos.com/?ch=iLyROoafY2JN&id=0efe764ab23s

39 millones por uno de los "Nenufares" de Monet

http://www.efevideos.com/?ch=iLyROoafYZcF&id=06d941b82d2s

Los 250 mejores fims en 2.30 mínutos

http://elprogreso.galiciae.com/video?id=481