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viernes, 18 de enero de 2013

Oración de un ateo



Flor vana de belleza suspirada
que entre mis manos tiembla nerviosa,
pues ya no hay nada tras una rosa
nada más que espinas, polen y al final nada.

Es catarsis, en ti, mi alma cansada
que pide mil favores, triste cosa
más allá del odio de sexo que no fosa,
ahora tristes lágrimas en la almohada.

Estatua de ti, sombra nunca caída,
este cuerpo es un eco del olvido,
sumidero triste de mi arrogancia;

en él hundiré mis fluidos, charada
para los espías sordos sin sentido
que buscan el ruido de mi drama.

lunes, 14 de enero de 2013

Bosque otoñal para un soneto romántico




Escucha el rumor que aparece
entre la brisa encerrando los árboles,
más allá de la paradoja perdonas,
para los pobres que se emborrachan.
Hiere y levanta lo que crece;
pero no busques oraciones
plegadas a vanas razones
que callan y se desvanecen.
Qué la noche junte lo desvaído
y todas  nuestras ocultas pasiones
para que en la calma retocen los niños.
Así habrán quedado los cuerpos,
de tontos intentos perdidos los dones
y sin embargo acabamos unidos.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Externa unción

Hay una muerte que ansío en tus brazos,
presa del desespero más sincero,
para poder matar lo que viene
en la asesina brisa concisa
del viento tenaz recuerdo.

Es el final elegante del libro
que mis ansias esperan en tu recuerdo,
para terminar el agotamiento
que en el placer escampa triste alevosía
por lo que vi en mi ceguera.

Rompamos así el ritmo
con la canción más desentonada,
y cuando la embriaguez me domine,
saltaré al precipicio derrumbe
para borrar todos los adioses sin fecha.

En este trance apocalíptico de mi mismo
tus manos sujetarán el alarido confuso,
confesión de mis pecados
por donde la dama escoge adeptos
para la última fiesta servida.

jueves, 22 de noviembre de 2012

Ayuda astrológica sin salida


Ayuda, necesito tu ayuda, sólo eso;
un poco de ayuda para dar un paso más
hacia la salida de este callejón,
al que llegamos sin destino
por dormir el sueño de los justos
que ahora escapan indecisos.

Sin ayuda no puedo hacer nada,
divulga la buena nueva
de este Mesías tacaño,
de este Mesías sin otra esperanza
que no sea el roce de tus dedos.
Sin ayuda no puedo hacer nada.

Haré un busto de madera,
un ataúd de porcelana,
y aquí entre rastrojos
dormiré y cantaré
mi suerte vencida.
No, no te rías.

Al final, las compensaciones fieras
rompen las intenciones,
y quedamos imprecisos
contemplando la nada
que nos absorbe,
agujero negro de pureza.

Pregúntale a mamá,
ella conoce mi destino,
lo ha leído en una baraja
mientras veía una telenovela
en una televisión en blanco y negro.
El agujero se acerca, los niños se apartan.

Astrología barata, canciones sin ritmo,
oigo voces extrañas, mis entrañas
cabalgan un galope de martillazos,
sobre el tiempo que me cerca hacia el infinito.
La velocidad de la luz ha desbaratado mis planes.
Dicen que a veces es mejor así.

Dicen que es mejor perder,
olvidar y no mirar atrás.
Mantener la calma en la tormenta
de odios que se acercan,
de recuerdos que se fugan.
Un niño llora en mi libro de autoayuda.

Corriendo por el bosque: Historia de un abandono

Intenté aprovechar la mañana para correr un poco por un pinar situado a las afueras de la ciudad. Así, podía descargar la adrenalina. Ya lo había decidido, iba abandonar, aún tenía mucha vida por delante y no iba a echarme a atrás por un desengaño amoroso. Los índices del paro estaban altos, pero con mi físico y mi entrega no me iban a faltar trabajos. Necesitaba vivir cosas nuevas, espacios que se fugan en el recuerdo, con la curiosidad de la inocencia que no retorna.
A estas alturas ya habréis alabado mis dotes de escritor, pero eso vino después y no forma parte de esta historia, de una historia que subyace debajo de la corriente general y que puede resultar extraña. El desorden aparece delante, dentro de mis ojos. Los oídos tiemblan como hace un rato. ¿Qué más da lo que pensamos? Ahora me toca a mí pagar el precio. Además, tropiezo con una lánguida certeza: que nunca seremos los mismos, pero también que estoy en el mismo sitio. Todo salió mal, pero hoy no voy a pasar por nuestra calle, la calle de los presagios cumplidos, la calle que compartimos entre tus documentos y mis libros de segunda mano para pasar el tiempo.
Éramos felices y todo salió mal o simplemente no salió. Llego la hora y decidimos decirnos adiós. No sabíamos si fuimos amantes, amigos o compañeros, recuerdo tu risa  y el primer beso… Parece que hablo por tu boca, que grito socorro en esta casa en llamas, en este mundo quemado y sin agua. Quizás ahí esté el desfase entre deseo y tiempo. Pero todo eso ocurrirá más tarde, por lo cual dejo aquí en interrogante mi discurso, sobre todo para poner una nota de misterio y que algunos se sientan mejor al poder jugar de detectives con unas expresiones que juegan a confundirse a si mismas; unas expresiones que me rodean y me atacan al igual que llamaradas que avanzan difusas.

martes, 20 de noviembre de 2012

Testamento de Lázaro

En esta calle de recuerdos
las piedras son látigos para el cuerpo,
golpes de destrozos, marasmo
para volver al comienzo
de todos nuestros sentimientos.

La rendición otorgaba
otro gramo para el viento,
y hasta había duendes mendigos
que creían en un tiempo
más allá de la cordura.

Un exabrupto en la cara,
una bofetada, ¿con arrepentimiento?
y volvimos a otro bar,
y caíamos otra vez más
por un leal precipicio.

¿Quién era la víctima?
¿Qué sociedad la culpable?
Temblaba el pesado mundo
en aquella calle primavera,
todavía ajena a las flores.

Pisaste la mierda del perro,
aunque aspirabas a mucho más,
el polvo del camino
queda en la retina daltónica
de una esquina del bulevar.

Ahora comprendo la alergia
a todas aquellas miserias,
un duende invitaba a la gran fiesta,
pero no podíamos pasar.
¡Qué más da!, ya estábamos muertos.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Juicio final



En el punto en que coincidimos, planeta y satélite,
sabemos la ola que entiende a la revolución,
a la caricia del encuentro, magia, desborde pornográfico
que otros despellejan sin sentimiento, frío
de los aceros que cortan la factura de la luz eléctrica,
apocado invento de un tal Edison, desmesura de una noche
que no acaba ni con eclipses de barra de labios
sobre los míos, indecisión de los niños que bebimos.

Luego cantan otras desmesuras, yo con la tuya
con gracia compondría la novena de un tal Beethoven.
Sírvanmela bien fría, con hielo cariño mío,
pues refresca y voy caliente de tantas bofetadas.
En mi casa siempre hubo pornografía como la tuya,
salimos para romperla, pero ella desertó del calendario
en que se crían las verduras, también las dudas
del granjero y su modelo, envidia que es endivia,
pues refresca y voy caliente de tantas bofetadas.

El lado oculto tergiversa las verdades
y el juez está viendo un partido en el Maracaná
del invento del tal Edison, será corrupto,
él, muy ciego como su falsa justicia, balanza
en la cual pongo mis kilos de más.
No declares si no te dan comida,
toma mi verga y despierta, niña
que ha desertado del calendario; corrupto,
el juez aplaude a su jugador favorito.

Al final triunfa la perversidad, la furia
de un Dios que no existe sino en sueños
como los que cantaba el poeta,
el tal Calderón de la Barca, sueños son
para todo el que no se rinda ignorante.
Lentas circunstancias que ahora tiemblan
en el centro, en aquel clítoris que invento,
hasta yo invento, miento y me declaro culpable.

Capturado por tus manos



Se cubre el rostro ante la duda de mis penas
de querer quererlo todo
a pesar de ti, a pesar de todo,
de ese susurro que crece
más lejos en el sentimiento
que cerca en lo que queremos.

El monstruo en que nos convertimos
llama a mi puerta, vende libros de saldo,
quiere una limosna o una barra de pan,
no le doy nada (estoy en ayunas),
tan sólo un apretón de manos,
sin ni tan siquiera mirarnos, enemigos eternos.

Ahora me llaman por teléfono,
no sé lo que quieren,
hablan polaco, ruso,
no sé lo que quieren,
el sonido me calla
con un grito de castigo
será él,
será Dios.


Parece muy tarde afuera,
en ese rincón de orina
que luego le atrapa la confesión
de todas las ganas de quererla,
de querer quererte,
a pesar de ti, a pesar de todo.

Intento salir de esta trampa,
pero alguien me agarra
con el rimel de sus labios,
otra vez el teléfono,
no disfruto, los nervios
de querer quererlo, idiota
a pesar de ti, a pesar de todo.

viernes, 16 de noviembre de 2012

William Shakespeare: Soneto de amor 1

De los hermosos el retoño ansiamos
para que su rosal no muera nunca,
pues cuando el tiempo su esplendor marchite
guardará su memoria su heredero.

Pero tú, que tus propios ojos amas,
para nutrir la luz, tu esencia quemas
y hambre produces en donde hay hartura,
demasiado cruel y hostil contigo.

Tú que eres hoy del mundo fresco adorno,
pregón de la radiante primavera,
sepultas tu poder en el capullo,

dulce egoísta que malgasta ahorrando.
Del mundo ten piedad: que tú y la tumba,
ávidos, lo que es suyo no devoren.

Fernando Pessoa: "Abdicación"

Abdicación

Tómame, oh noche eterna, en tus
brazos y llámame hijo.

Yo soy un rey que
voluntariamente abandoné mi
trono de ensueños y cansancios.

Mi espada, pesada en brazos
flojos, a manos viriles
y calmas entregué;
y mi cetro y corona yo los dejé
en la antecámara, hechos pedazos.

Mi cota de malla, tan inútil,
mis espuelas, de un tintineo tan fútil,
las dejé por la fría escalinata.

Desvestí la realeza, cuerpo y alma,
y regresé a la noche antigua y serena
como el paisaje al morir el día.

Versión de F. Gutiérrez

Rilke: "Canción"

Tú, a quien yo no confío mis largas horas sin sueño;
tú que tan tierna me calmas como una cuna meciéndome.
Tú que tu insomnio me ocultas, dime si soportaremos
la sed que nos magnifica, sin abandono.
Recuerda que a los amantes la mentira les sorprende
en sus confesiones. Sola tú formas parte de mi
pura soledad. En todo te transformas: un murmullo
o tu aéreo perfume.
Entre mis brazos: ¡qué abismo que se alimenta de pérdidas!
Mis brazos no te retienen Y es por eso justamente
que te tengo para siempre.

Rainer Maria Rilke (también Rainer Maria von Rilke) (4 de diciembre de 1875, en Praga, Bohemia, República Checa (a la sazón Imperio Austrohúngaro) - 29 de diciembre de 1926, en Val-Mont, Suiza)

Poema de Juan Ramón Jiménez comentado: "Rio de cristal dormido"

«Rio de cristal dormido»

Río de cristal dormido 
y encantado; dulce valle, 
dulces riberas de álamos 
blancos y de verdes sauces... 

El valle tiene un ensueño 
y un corazón sueña y sabe 
dar con su sueño un son triste 
de flautas y de cantares. 

Río encantado; las ramas 
soñolientas de los sauces, 
en los remansos dormidos 
besan los claros cristales. 

Y el cielo es plácido y dulce, 
un cielo bajo y flotante 
que con su bruma de plata 
va acariciando los árboles. 

Mi corazón ha soñado 
con la ribera y el valle, 
y ha llegado hasta la orilla 
dormida para embarcarse; 

pero al pasar por la senda, 
lloró de amor, con un aire 
viejo, que estaba cantando 
no sé quién por otro valle. 

De Arias Tristes (1903) 
 
Versión de Leyenda: 
«No sé quién por otro valle»
Río de cristal, dormido y encantado. Dulce valle, dulces riberas de álamos blancos y de verdes sauces. 
(El valle tiene un ensueño y un corazón. Sueña y sabe dar con su sueño un son hondo de flautas y de cantares.) 
Río encantado. Las ramas soñolientas de los sauces, en los remansos caídos besan los claros cristales. 
Y el cielo es plácido blando, un cielo bajo y flotante, que con su bruma de plata acaricia ondas y árboles. 
(Mi corazón ha soñado con la ribera y el valle, y ha llegado hasta la orilla serena, para embarcarse.) 
Pero, al pasar por la senda, lloró de amor un aire viejo estaba cantando no sé quién por otro valle. 
 

Comentario de texto:
A. Barroso, et al, Introducción a la Literatura española a través de los textos (Madrid: Ediciones Istmo, 1986), tomo 3 (págs. 246-48). 

Los primeros momentos poéticos de Juan Ramón son, como ya hemos dicho, modernistas. En realidad podemos decir que durante toda su vida está presente en su poesía la huella del Modernismo, al menos en esa búsqueda de la belleza que alienta siempre en sus poemas. Sin embargo, hay que decir desde ahora que él es precisamente el artífice de la ruptura con este movimiento y el gran renovador de la poesía española.  
En esta primera época escribe libros de poemas llenos de sentimentalismo, como Ninfeas, Almas de violeta (1900), Rimas (1902), Arias tristes (1903), Jardines lejanos (1904), Pastorales, (1911), etc.  
De ellos hemos seleccionado un poema de Arias tristes, en el que pueden comprobarse las influencias modernistas:  
a) La plenitud plástica y sonora de todo el poema, que se puede apreciar en los siguientes rasgos:  
  • Una luminosidad tenue lo baña todo: río de cristal, claros cristales, el cielo bajo, con su bruma de plata, y armoniza con el suavísimo y esfumado colorido (álamos blancos, verdes sauces; ausencia de nombres de color, en el resto de la descripción de los elementos de] paisaje, etc.). 
  • La presencia del paisaje está solamente insinuada, entre el sueño y la bruma, como en un cuadro impresionista. 
  • La musicalidad---cobra en el poema una gran importancia, y está conseguida fundamentalmente por las aliteraciones (un corazón sueña y sabe / dar con su sueño un son triste; los claros cristales ... ), las anáforas (dulce valle, dulces riberas; ensueño / sueña sueño, en la segunda estrofa, etc.), el uso de palabras de significado musical (son, flauta, cantares ... ), y, en general, por una selección del vocabulario en función de sus calidades eufónicas. 
  • Las sinestesias son también frecuentes, y reflejan la huella de la poesía simbolista francesa, que el poeta conoció directamente en su primer viaje a París (un son triste, el cielo dulce, etc.). 
b) Pero estos valores plásticos quedan difuminados, provocando una atmósfera de melancolía que fluye con dulzura de esa naturaleza brumosa, dulce y soñolienta, de los llantos de amor o de las lejanas canciones evocadas.  
c) El sueño, o mejor dicho, el ensueño, es a su vez motivo claramente modernista, que aquí colabora intensamente en la interiorización del paisaje. Va empapando todos los elementos del poema: el río está dormido; el valle tiene un ensueño; las ramas de los sauces, también soñolientas, se reflejan perezosamente en los remansos---dormidos. En las dos últimas estrofas, es el propio poeta el que sueña (mi corazón ha soñado / con la ribera y el valle), convirtiendo al paisaje que se iba definiendo vagamente en los versos anteriores en un paisaje irreal, interiorizado, melancólicamente soñado por el poeta.  
En conjunto observamos la fina sensibilidad de¡ poeta ante el paisaje. Lo describe con rasgos modernistas, pero tamizado por un intimismo y una espiritualidad especiales, que son muy peculiares en toda su poesía. Es un primer ejemplo, aún poco definido, del proceso. de interiorización que marca su obra poética. Es un paisaje subjetivo soñado, evocado entre la bruma); en él proyecta un estado de ánimo. Este intimismo se manifiesta sobre todo a partir de sus lecturas de Bécquer y Rosalía de Castro, poetas que conectaban perfectamente con el temperamento retraído e introspectivo de Juan Ramón.  
En las dos últimas estrofas la interiorización del paisaje se hace extrema; casi se trata de una identificación poeta-naturaleza. Al principio se nos dice que el valle tiene un ensueño y un corazón; después es el propio poeta el que sueña y recrea el valle.  
La gran novedad del poema, por otra parte, está en su popularismo. El influjo de la poesía popular (incluso en el uso del romance) se hará más claro y directo en otras muchas obras juanramonianas, y se manifiesta en este texto en el tono, en las alusiones directas a las canciones populares (flautas y cantares, aire viejo, que estaba cantando / no sé quién por otro valle ... ).  
Juan Ramón trata la inspiración popular con el máximo refinamiento, con una actitud claramente esteticista y aristocrática.  
Este popularismo ya apuntaba en Bécquer y está en la línea del amor a lo tradicional que sentían los de la Generación del 98. Los modernista españoles, tan cosmopolitas, no prestaron atención a este fondo tradicional de la literatura española, más atraídos por la poesía francesa. La generación del 27 heredará y potenciará al máximo esta tendencia de la literatura española hacia la valoración e incorporación de nuestra poesía popular y tradicional. 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Un final: La Luna guiña un ojo desde su lado oculto



Donde empieza el cuento acaba mi línea,
y el carisma se estimula con caricias
que conducen al Sur.
No nos podemos ver y usamos gafas
con afán estético, lirismo
de trenes que se descarrían más allá
de las coordenadas de las miradas.

Ligadura de trompas, eutanasia
en la vía del desorden, pillados in fraganti,
caen los astros del cielo
y se convierten en granos de arena,
¿Quién pregunta si nadie responde?

No sé si me quieres, busco afinar
mi voz de árbitro, pillados in fraganti,
nada cambia después de todo.

No hay nada más que decir
y la Luna guiña un ojo
desde su lado oculto,
eso es todo,
terminó el espectáculo de las dudas
para las vanas certezas.
Sólo queda firmar
aquel contrato del éxito,
la vida plena, la gran casa
para acumular basura, libre ya
de los que siempre aciertan sin parar.

William Blake: El tigre

El tigre

Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?

¿En qué profundidades distantes,

en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Qué mano osó tomar ese fuego?

¿Y qué hombro, y qué arte

pudo tejer la nervadura de tu corazón?
Y al comenzar los latidos de tu corazón,
¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno se templó tu cerebro?
¿En qué yunque?
¿Qué tremendas garras osaron
sus mortales terrores dominar?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas
y bañaron los cielos con sus lágrimas
¿sonrió al ver su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
osó idear tu terrible simetría? 

Versión de Antonio Restrepo



William Blake
William Blake by Thomas Phillips.jpg
William Blake en un retrato de 1807 por Thomas Phillips
Nacimiento 28 de noviembre de 1757
Bandera de Inglaterra Inglaterra, Londres
Defunción 12 de agosto de 1827, 69 años
Londres
Ocupación Poeta, pintor, grabador
Nacionalidad inglés
Género Poesía visionaria
Movimientos Romanticismo

William Blake (Londres (Inglaterra); 28 de noviembre de 1757 – ibídem; 12 de agosto de 1827)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Tormenta (poema chino)

Maldije a la lluvia que, azotando mi techo, no me dejaba dormir.
Maldije al viento que me robaba las flores de mis jardines.
Pero tú llegaste y alabé a la lluvia. La alabé cuando te quitaste la túnica empapada.
Pero tú llegaste y alabé al viento, lo alabé porque apagó la lámpara.

Wu Kieng
Siglo XIX

martes, 13 de noviembre de 2012

Historias antiguas para gente nueva: Absurdos cotidianos junto a un fuego que se apaga

-->
Un viejo entre mentiras
que cuenta feliz a otros nietos,
absurdos cotidianos
junto a un fuego que se apaga.
Lucrecia desertó de mi almanaque,
mira como tiembla, pero no digas nada,
el viejo todavía se ríe.
Siento decírtelo con metáforas,
el día se ha acabado, mi noche duerme,
llaman a las puertas de casa,
ya no se venden enciclopedias,
solo whisky barato.
Bebe como si fuese el
último día,
no te guardes ninguna carta en la manga,
a día de hoy hasta la propia muerte es un regalo,
y no debemos desperdiciarlo,
es lo único cierto de los oráculos.
Lástima lo del niño,
dicen que buscaba un juego nuevo;
lo vieron arrojarse desde lo alto;
la madre llora, el padre borracho
canta y canta sin parar.
No te olvides de asistir al entierro.
Los síntomas del sueño;
la cadencia falsa;
y todo es mentira;
el viejo sonríe;
el poema se acaba.

lunes, 12 de noviembre de 2012

El Espíritu Santo cuestiona la existencia de Dios

Existe en ciertos lugares una idea
que no tiene en principio fundamento;
pero que aparece como una tendencia
entre parroquianos, bestias y párrocos.
Es la equivoca certeza de que uno es Dios
cuando a primera vista encuentra
un punto de apoyo sigiloso,
pero aun así un apoyo.

Desconocen ellos mi extrañeza ante tanta soberbia
mientras afuera llueve y dentro hay niebla.
Así, casi no me sostengo cuando imploro
la venida de un Mesías que rompa el protocolo
en el cual malversamos las almas,
sin gusto ni decoro, odiosos.

Ellos me ignoran en sus cadencias, en sus amores
de barra americana por la tarde con coches,
todos ellos aparcados en los arrabales de los sueños sin impuestos;
a mí me ignoran aunque los quiera,
muertos en el sigilo de la falsa promesa
que otorga el placer a sus lacayos miserables.

Sus deseos prestan segundos a mi despertador traidor,
no son mías sus palabras, aunque las reconozco
expulsadas por mi boca hacia el grito lastimero
con el cual acabo mi expediente certero,
simple epitafio de sus ganas, sin mi vida.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ayuda y astrología sin salida


Ayuda, necesito tu ayuda, sólo eso;
un poco de ayuda para dar un paso más
hacia la salida de este callejón,
al que llegamos sin destino
por dormir el sueño de los justos
que ahora escapan indecisos.

Sin ayuda no puedo hacer nada,
divulga la buena nueva
de este Mesías tacaño,
de este Mesías sin otra esperanza
que no sea el roce de tus dedos.
Sin ayuda no puedo hacer nada.

Haré un busto de madera,
un ataúd de porcelana,
y aquí entre rastrojos
dormiré y cantaré
mi suerte vencida.
No, no te rías.

Al final, las compensaciones fieras
rompen las intenciones,
y quedamos imprecisos
contemplando la nada
que nos absorbe,
agujero negro de pureza.

Pregúntale a mamá,
ella conoce mi destino,
lo ha leído en una baraja
mientras veía una telenovela
en una televisión en blanco y negro.
El agujero se acerca, los niños se apartan.

Astrología barata, canciones sin ritmo,
oigo voces extrañas, mis entrañas
cabalgan un galope de martillazos,
sobre el tiempo que me cerca hacia el infinito.
La velocidad de la luz ha desbaratado mis planes.
Dicen que a veces es mejor así.

Dicen que es mejor perder,
olvidar y no mirar atrás.
Mantener la calma en la tormenta
de odios que se acercan,
de recuerdos que se fugan.
Un niño llora en mi libro de autoayuda.

jueves, 8 de noviembre de 2012

El libro de Job: El torso desnudo de antiguas caricias

Tienta el viento, mi viento
que luego acaricia tu torso,
el torso desnudo de antiguas caricias,
síndrome inequívoco del fracaso,
de algo que no existe en el objetivo
de cansarme en otra hora igual a otra.

Otra hora igual a otra, cariño,
¿por qué pasa el tiempo y no estás aquí?,
¿por qué pasa?

Entonces comprendo y tú también comprendes,
que todo resulta absurdo si lo miramos,
si lo miramos desde los años olvidados
en un cajón con ropa usada, limpia.

Ignoro dónde quedarán los restos del accidente:
la carne rota, la sangre a borbotones, tu falsa sonrisa
de un payaso sin cabeza, marioneta epiléptica,
mordida la lengua, los ojos, aquel día…

Aquel día que ahora vuelve, como Proust, Joyce, la película
que pudimos protagonizar sin sentir la tinta
que ahora escapa líquida, limpia, locuaz;
lenta agonía en los versos de otro punto final.

Bram Stoker: El padre de Drácula, el escritor devorado por el vampiro

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/informacion/2012/06/02/bram-stoker-padre-dracula-escritor-devorado-vampiro/0003_201206SC2P2993.htm